El Gobierno nacional ya no oculta sus intenciones. Mientras Javier Milei consolida su gestión en la Casa Rosada, el oficialismo comenzó a delinear la batalla política que definirá el mapa de poder de los próximos años. En ese esquema, La Rioja aparece como uno de los objetivos prioritarios de La Libertad Avanza para intentar arrebatarle al peronismo el control de la provincia y disputar el destino político de los riojanos.
La estrategia es conducida desde el corazón mismo del poder libertario. Bajo la coordinación de Karina Milei y con el respaldo operativo de Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, el oficialismo nacional busca convertir a La Rioja en uno de los principales bastiones del proyecto libertario en el interior del país.
La provincia no fue elegida al azar. Para la Casa Rosada, representa una combinación de valor simbólico y estratégico. Es la tierra natal de los principales armadores nacionales de La Libertad Avanza y, al mismo tiempo, uno de los últimos territorios donde el peronismo mantiene una estructura política sólida y consolidada.
Los informes oficiales revelan que Javier Milei todavía no realizó una visita institucional a La Rioja desde que asumió la Presidencia. Esa ausencia, lejos de ser una casualidad, forma parte de una planificación que ahora comienza a modificarse.
Dentro de la hoja de ruta diseñada para el segundo semestre de 2026, La Rioja figura entre las provincias que recibirán una atención especial por parte del Gobierno nacional. La eventual llegada del Presidente no solo tendría un carácter institucional, sino que funcionaría como una demostración de fuerza política destinada a fortalecer la presencia libertaria en un distrito históricamente dominado por el justicialismo.
La apuesta es clara: utilizar la figura presidencial como motor de crecimiento electoral y consolidar una estructura partidaria capaz de competir en igualdad de condiciones contra el aparato peronista.
El factor Menem
La construcción libertaria en territorio riojano tiene nombres propios. Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem se transformaron en piezas centrales de la estrategia nacional de La Libertad Avanza y hoy concentran buena parte de las decisiones vinculadas al armado político provincial.
Desde Buenos Aires consideran que La Rioja puede convertirse en un caso testigo de expansión territorial del mileísmo. Por eso, la conducción nacional busca evitar acuerdos amplios con sectores tradicionales y apuesta a fortalecer una identidad libertaria pura, con listas propias y candidatos alineados directamente con el Presidente.
La orden política es avanzar sobre el electorado desencantado con el oficialismo provincial, captar sectores independientes y construir una alternativa que desafíe la hegemonía peronista en las próximas elecciones.
El objetivo 2027
La planificación libertaria se divide en dos etapas. Durante la segunda mitad de 2026, la prioridad será ampliar la presencia territorial, sumar dirigentes y consolidar la estructura partidaria en cada departamento de la provincia.
La segunda fase comenzará de lleno en 2027, cuando el oficialismo nacional concentre todos sus esfuerzos en la disputa electoral por las gobernaciones y los principales cargos ejecutivos del país.
En ese escenario, La Rioja aparece como una de las provincias donde La Libertad Avanza cree tener margen para crecer y desafiar al peronismo. El objetivo no es solamente incrementar su representación legislativa, sino construir una alternativa de poder capaz de competir por la gobernación.
Con Karina Milei al frente de la estrategia, los Menem manejando el armado político y Javier Milei como principal activo electoral, el oficialismo nacional ya comenzó a mover sus fichas. La disputa por el poder en La Rioja acaba de entrar en una nueva etapa y promete convertirse en uno de los capítulos más intensos de la política provincial rumbo a 2027.
