El fiscal Julián de la Colina confirmó la imputación de ocho efectivos policiales por presuntos delitos cometidos contra dos ciudadanos mendocinos en la comisaría de Ulapes y calificó el caso como “un hecho muy grave institucionalmente”.
Según explicó, la investigación reunió pruebas suficientes para avanzar con la acusación. Entre los imputados se encuentran los cinco policías que estaban de guardia el día del hecho, además del comisario, el segundo jefe y otro oficial.
Las imputaciones incluyen presunta privación ilegítima de la libertad, apremios ilegales agravados, retención de personas agravada, tentativa de abuso y torturas, un delito que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión, además de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en caso de una condena.
De acuerdo con la Fiscalía, durante la investigación se secuestraron bolsas de consorcio que habrían sido utilizadas para intentar asfixiar a las víctimas, varillas de lampazos, teléfonos celulares, registros médicos, cámaras de seguridad y otros elementos probatorios. También se constató que uno de los denunciantes presentaba lesiones de consideración, entre ellas dos costillas fracturadas.
El fiscal también sostuvo que parte del procedimiento policial se habría realizado en territorio de San Luis sin orden judicial, por lo que esas actuaciones serían nulas.
Por el momento no hay detenidos, aunque la Fiscalía se opuso a los pedidos de eximición de prisión al considerar que existe riesgo para el desarrollo de la investigación.
La imputación es una etapa del proceso penal y no implica una condena. La responsabilidad de los acusados será determinada por la Justicia durante el avance de la causa.
