La preocupación por el costo de la energía eléctrica volvió a instalarse con fuerza en La Rioja. Durante las últimas semanas, cientos de usuarios expresaron su malestar por los elevados montos que llegaron en las boletas de EDELaR, con incrementos que, según denuncian, en algunos casos duplican e incluso triplican los importes que venían abonando meses atrás.

Las quejas se multiplican en redes sociales, oficinas comerciales y distintos sectores de la provincia. Familias, jubilados, trabajadores y pequeños comerciantes aseguran que se encuentran ante una situación cada vez más difícil de afrontar, en un contexto económico marcado por la caída del poder adquisitivo y el aumento sostenido de los servicios públicos.

Uno de los dirigentes que salió públicamente a cuestionar la situación fue el referente radical Guillermo Galván, quien denunció que existirían irregularidades en el sistema de facturación.

“Hay vecinos que aseguran que ya no se están registrando las mediciones reales de los medidores y que las facturas llegan con consumos que no se corresponden con el uso habitual de sus hogares”, sostuvo el dirigente, quien además pidió explicaciones a la empresa distribuidora sobre la metodología utilizada para determinar los montos facturados.

Según relatan numerosos usuarios, las boletas correspondientes a los últimos períodos reflejan aumentos que consideran desproporcionados. Algunos aseguran que, pese a mantener hábitos de consumo similares a los de meses anteriores, recibieron facturas con valores muy superiores a los habituales.

Analizan una presentación judicial

Ante el creciente descontento social, distintos grupos de vecinos comenzaron a organizarse para evaluar la posibilidad de impulsar una acción judicial colectiva. Entre las alternativas que se analizan figura la presentación de un amparo con el objetivo de solicitar una revisión de los aumentos y suspender eventuales medidas de corte del servicio para quienes no puedan afrontar los pagos.

Los impulsores de la iniciativa consideran que resulta necesario garantizar transparencia en la facturación y brindar mecanismos de revisión para los usuarios que consideren incorrectos los consumos informados.

En ese marco, no descartan convocar a reuniones abiertas en distintos barrios de la Capital y del interior provincial para reunir reclamos, documentación y testimonios que permitan sustentar una eventual presentación ante la Justicia.

Uno de los aspectos que más preocupa es la situación de los sectores vulnerables. Jubilados y trabajadores con ingresos fijos aseguran que el pago de la energía eléctrica se ha convertido en uno de los gastos más difíciles de afrontar dentro del presupuesto familiar.

“Hay gente que directamente no puede pagar la luz”, señalaron vecinos que participaron de distintas manifestaciones espontáneas en redes sociales. Muchos afirman que deben optar entre cumplir con el servicio eléctrico o destinar esos recursos a alimentos, medicamentos y otras necesidades básicas.

Comerciantes locales también advirtieron sobre el impacto que los incrementos tienen en la actividad económica. Algunos aseguran que el aumento de los costos energéticos afecta la rentabilidad de pequeños negocios que ya vienen soportando una fuerte caída del consumo.

Pedido de respuestas

Mientras continúan acumulándose los reclamos, los usuarios exigen que EDELaR brinde explicaciones claras sobre los criterios utilizados para la medición y facturación de los consumos. También solicitan la intervención de organismos de control y de representantes políticos para garantizar que las facturas reflejen consumos reales y evitar que miles de familias riojanas queden expuestas a una situación de endeudamiento o riesgo de corte del servicio.

Por el momento, la polémica sigue creciendo y amenaza con transformarse en uno de los principales focos de conflicto social de las próximas semanas en la provincia.