Un importante descubrimiento arqueológico volvió a poner en primer plano el valor del patrimonio cultural argentino. Durante una entrevista en el programa de streaming “Más Allá de lo Visible”, la magíster en Arqueología Lorena Ferraro, integrante de la Dirección Nacional de Conservación de la Administración de Parques Nacionales, reveló detalles sobre el hallazgo de nuevos petroglifos detectados inicialmente mediante el uso de drones y posteriormente analizados por especialistas.
Ferraro calificó el descubrimiento como “de gran envergadura”, debido a la cantidad, extensión y relevancia de las representaciones registradas, las cuales permanecieron ocultas durante años por las características geográficas del terreno y la dificultad de acceso al área donde fueron identificadas.
NOTA RELACIONADA: Los secretos de las rocas en el Talampaya: descubren grabados rupestres nunca antes registrados
Según explicó la especialista, la utilización de tecnología aérea permitió detectar patrones y figuras que no eran visibles desde el nivel del suelo. Posteriormente, equipos técnicos realizaron relevamientos detallados, registros fotográficos de alta precisión y estudios comparativos para determinar la importancia arqueológica de las representaciones.
Los petroglifos constituyen grabados realizados sobre superficies rocosas por pueblos originarios y representan una de las manifestaciones culturales más valiosas para comprender la vida, las creencias y las formas de organización de antiguas sociedades que habitaron distintas regiones del actual territorio argentino. Diversos estudios sostienen que estas expresiones pueden tener cientos o incluso miles de años de antigüedad.
“Tenemos registros de petroglifos con una antigüedad de 2.500 años”, dijo en el programa de streaming
Durante la entrevista, Ferraro destacó que el hallazgo abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor la ocupación humana prehispánica y las redes culturales que existieron en la región. Además, remarcó la importancia de documentar rápidamente estos sitios para garantizar su conservación y evitar daños ocasionados por el paso del tiempo o la acción humana.
La arqueóloga cuenta con una extensa trayectoria en la investigación y conservación del arte rupestre en Argentina. Ha participado en proyectos vinculados al Parque Nacional Talampaya, en La Rioja, y desarrolló metodologías de monitoreo y preservación de sitios arqueológicos con grabados y pinturas rupestres en distintas áreas protegidas del país.
El empleo de drones se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada por la arqueología moderna. Estas tecnologías permiten acceder a zonas remotas, detectar estructuras invisibles a simple vista y generar modelos tridimensionales de gran precisión, facilitando el registro y la conservación del patrimonio cultural.
El descubrimiento presentado en “Más Allá de lo Visible” podría aportar nueva información sobre las poblaciones ancestrales que habitaron la región y reforzar la importancia de proteger un patrimonio que todavía guarda numerosos secretos por revelar.
Mientras continúan los trabajos de análisis y documentación, los especialistas coinciden en que se trata de uno de los hallazgos más significativos de los últimos tiempos en materia de arte rupestre y patrimonio arqueológico, con potencial para ampliar el conocimiento científico sobre la historia temprana de nuestro territorio.
