El Ministerio de Seguridad de La Rioja anunció una profunda reestructuración en el funcionamiento de los puestos camineros ubicados en los accesos a la ciudad Capital, con el objetivo de fortalecer los controles de seguridad y ampliar las funciones que hasta ahora cumplía el personal policial afectado a esas dependencias.
Según informó oficialmente la cartera de Seguridad, los puestos de control dejarán de depender de la Dirección de Tránsito de la Policía y pasarán a estar bajo la órbita directa de la Unidad Regional IV, que a través de la Unidad de Seguridad y Prevención Territorial implementará nuevas directivas operativas y un esquema de trabajo orientado a la prevención del delito.
Desde el Gobierno provincial señalaron que los puestos camineros pasarán a constituir el primer eslabón de seguridad de la ciudad, por lo que serán reforzados con más efectivos y mayores recursos logísticos.
La medida se enmarca dentro de la estrategia de seguridad que viene impulsando la Provincia mediante la incorporación de tecnología y vigilancia digital. A ese sistema, definido oficialmente como un “anillo de seguridad digital”, se sumará ahora una nueva modalidad de control presencial en todos los accesos a la Capital.
Más allá del tránsito
Uno de los cambios más importantes es que los puestos camineros dejarán de tener una función centrada exclusivamente en el tránsito y la seguridad vial.
De acuerdo con el comunicado oficial, el personal será capacitado para intervenir también en tareas vinculadas a la seguridad pública, incluyendo la detección y prevención de delitos complejos como el narcotráfico, la trata de personas y otras actividades ilícitas que puedan ingresar o circular por la provincia.
La decisión implica una redefinición del rol de los controles de acceso, transformándolos en puntos estratégicos de vigilancia y prevención criminal.
“No ingresará nadie sin ser controlado”
El aspecto más contundente del anuncio fue la directiva impartida al personal policial que cumplirá funciones bajo el nuevo esquema.
“A partir de ahora a la ciudad no ingresa un solo vehículo ni persona sin ser controlado y registrados”, señalaron desde el Ministerio de Seguridad al comunicar las nuevas disposiciones.
La medida anticipa una intensificación de los controles en los accesos a la Capital riojana, donde se realizarán verificaciones de personas, vehículos y documentación como parte de la nueva política de prevención y seguridad.
El anuncio representa uno de los cambios operativos más importantes en materia de control territorial de los últimos años y forma parte del plan de seguridad que el Gobierno provincial busca implementar para reforzar la vigilancia en los ingresos a la ciudad.
