Durante 2024, la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) recibió $37.680.144.667 en transferencias del Estado Nacional, según registra la Cuenta de Inversión de la Secretaría de Hacienda de la Nación. En ese mismo año, el portal oficial de la Auditoría General de la Nación (AGN) contabilizó 951 egresados.

Al cruzar ambas cifras oficiales, la relación matemática resulta impactante: el Estado nacional transfirió a la UNLaR un equivalente a $39,6 millones por cada graduado de 2024.

Es importante señalar que el análisis toma como referencia los datos del año 2024, por ser el período fiscal finalizado más reciente que cuenta con registros consolidados y oficiales. Tanto en la Cuenta de Inversión de la Secretaría de Hacienda de la Nación como en los informes de la Auditoría General de la Nación (AGN), los números correspondientes a 2025 y 2026 aún no presentan cifras definitivas ni estadísticas completas de egresados al público, por lo que el balance de 2024 constituye la radiografía oficial más actualizada disponible.

La relación contable: ¿qué nos dice realmente este indicador?

Es fundamental ser precisos: los $39,6 millones no representan lo que cuesta en términos reales formar a un solo profesional. Una universidad destina sus fondos a mantener edificios, pagar sueldos docentes y no docentes, financiar proyectos de investigación y sostener el día a día de una masa de más de 26.000 estudiantes matriculados que avanzan en sus carreras.

Sin embargo, desde el punto de vista del uso de los recursos públicos, esta relación contable funciona como una poderosa lupa que permite dimensionar el rendimiento general del sistema:

  • Inversión pública masiva, retorno académico acotado: La cifra pone de manifiesto una disparidad estructural entre la cantidad de dinero que invierte la sociedad y el número final de profesionales que logran completar sus estudios cada año.
  • El desafío del desgranamiento: Con una matrícula superior a los 26.000 alumnos, la emisión de solo 951 títulos al año refleja una baja tasa de egreso y una alta deserción o prolongación de las carreras, lo que encarece drásticamente la “eficiencia” contable del presupuesto por cada título emitido.
  • Dimensionar el gasto público: El indicador de $39,6 millones por egresado no busca demonizar la educación pública, pero sí expone con claridad numérica el costo fiscal de mantener una infraestructura masiva cuyo resultado visible en títulos universitarios sigue siendo reducido.

Radiografía del financiamiento en 2024

  • Presupuesto transferido: $37.680.144.667 (Fuente: Cuenta de Inversión, Secretaría de Hacienda de la Nación).
  • Matrícula activa: Más de 26.000 estudiantes cursando en la institución.
  • Graduados en el año: 951 profesionales (Fuente: Auditoría General de la Nación).
  • Promedio contable por egresado:$39.621.603(Aproximadamente $39,6 millones de financiamiento público nacional por cada título emitido en 2024).

En conclusión: Aunque el dinero gastado sostiene la cursada de miles de alumnos que aún no se han recibido, la relación contable expone un debate ineludible: la necesidad de optimizar el gasto y mejorar las tasas de retención y graduación, para que los millonarios recursos aportados por los contribuyentes se traduzcan de forma más directa en graduados universitarios para la provincia.

Fuente presupuestaria: Cuenta de Inversión 2024 — Secretaría de Hacienda de la Nación. Fuente académica: Egresados de la UNLaR, 2024 — Auditoría General de la Nación