El diputado libertario Diego Molina Gómez difundió un informe que calcula en más de $1,78 billones, a valores de diciembre de 2025, los Aportes del Tesoro Nacional que recibió la provincia entre 2016 y 2023. Según el relevamiento, las partidas extraordinarias llegaron a representar hasta un 20,2% adicional de la coparticipación. El legislador apuntó contra cuatro décadas de gobiernos peronistas y vinculó ese flujo de recursos con el empleo público, los salarios deprimidos, el atraso productivo y la emisión de los Chachos.

La discusión por el destino de los fondos nacionales que recibió La Rioja volvió a quedar en el centro de la escena política. Esta vez, el diputado provincial de La Libertad Avanza, Diego Molina Gómez, puso sobre la mesa un informe técnico elaborado a partir de datos de Presupuesto Abierto y mediciones de precios, con el que cuestionó la administración de los recursos extraordinarios enviados por la Nación durante ocho años.

El dato que destaca el legislador es contundente: entre 2016 y 2023, La Rioja habría recibido más de $1,78 billones en Aportes del Tesoro Nacional (ATN), calculados a valores constantes de diciembre de 2025. De acuerdo con el relevamiento, en determinados ejercicios esas partidas representaron hasta un 20,2% adicional respecto de la coparticipación ordinaria, un volumen equivalente a más de dos meses extra de recursos.

«¿Dónde está la plata de los riojanos? 40 años de una cooperativa de poder», planteó Molina Gómez al presentar los números y cuestionar el modelo político y económico que gobierna la provincia desde hace décadas.

La pregunta apunta directamente al oficialismo riojano: ¿qué resultados concretos dejaron semejantes transferencias en materia de infraestructura, desarrollo privado, generación de empleo genuino y mejora de los ingresos de los trabajadores?

ATN: MILES DE MILLONES EXTRA Y UNA PROVINCIA SIN DESPEGAR

Según los datos difundidos por el legislador, durante el gobierno de Mauricio Macri las transferencias extraordinarias oscilaron entre el 10,9% y el 20,2% adicional respecto de la masa coparticipable ordinaria. El máximo señalado en ese período correspondió a 2017, cuando los ATN alcanzaron los $267.638 millones, a valores actualizados por el informe.

La llegada de fondos extraordinarios continuó durante los primeros años de la gestión de Ricardo Quintela. El relevamiento ubica las partidas de 2020 y 2021 en $258.677 millones y $258.832 millones, respectivamente, equivalentes al 19,5% de la coparticipación anual en cada ejercicio.

En 2022, los ATN habrían representado el 19%, con $251.226 millones, mientras que en 2023 alcanzaron el 15,3%, con $202.801 millones.

El informe sostiene que en 2024 y 2025, durante la presidencia de Javier Milei, los envíos por este concepto se redujeron a cero. La comparación vuelve a poner en discusión la dependencia financiera de La Rioja y el impacto que tiene la disponibilidad de recursos nacionales sobre las cuentas provinciales.

Sin embargo, la recepción de fondos extraordinarios, por sí sola, no demuestra cuál fue su destino final. Para determinarlo resulta necesario examinar las ejecuciones presupuestarias, las transferencias efectivamente recibidas, los gastos realizados y las rendiciones correspondientes a cada ejercicio.

Ese es, precisamente, el interrogante que plantea la oposición: si durante años ingresaron recursos adicionales de semejante magnitud, ¿qué transformación estructural puede mostrar hoy la provincia?

DE LA “DUBÁI DEL NORTE” A LOS CHACHOS

Molina Gómez cuestionó que la abundancia de recursos nacionales no se haya traducido, según su interpretación, en una economía con mayor autonomía, producción y empleo privado.

“Durante casi 40 años, el peronismo riojano amplió el empleo público, multiplicó funcionarios y convirtió a nuestra provincia en una mera pagadora de sueldos, sin desarrollo productivo ni oportunidades de progreso”, sostuvo el legislador.

En su crítica, describió a La Rioja como una provincia rentística, dependiente de las transferencias federales y con escasas oportunidades para quienes buscan desarrollar una actividad económica fuera del Estado.

La comparación con una supuesta “Dubái del norte” apunta a la contradicción que plantea el diputado: una provincia que, según su informe, recibió importantes volúmenes de fondos extraordinarios, pero que todavía enfrenta dificultades para generar empleo privado, mejorar los ingresos de los trabajadores y consolidar un entramado productivo capaz de sostenerse sin asistencia permanente de la Nación.

El legislador también vinculó ese modelo con la emisión de los Chachos, la cuasimoneda provincial lanzada en 2024 en medio de la disputa financiera con el Gobierno nacional.

“¿El resultado? Salarios miserables, pobreza, dependencia del Estado y hasta una cuasimoneda como los Chachos”, afirmó

La emisión de bonos provinciales reabrió entonces el debate sobre las cuentas públicas, el poder adquisitivo de los empleados estatales y la capacidad de la administración riojana para afrontar sus compromisos sin recurrir a instrumentos de pago alternativos.

CUATRO DÉCADAS DE PERONISMO BAJO LA LUPA

Otro de los puntos destacados por Molina Gómez es que los ATN no fueron exclusivos de una sola administración nacional. Según el legislador, los recursos extraordinarios llegaron durante gobiernos de distintos signos políticos, por lo que atribuir las dificultades económicas de La Rioja únicamente a las decisiones de la Casa Rosada no alcanzaría para explicar el problema.

Su cuestionamiento apunta a la dirigencia provincial y a la continuidad de un esquema político que, a su entender, concentró recursos y poder sin generar resultados proporcionales en materia de desarrollo.

«Quebraron moralmente a los riojanos. Basta hablar con cualquier joven que aspire a construir un futuro para escuchar una frase devastadora: “La Rioja está destruida”. Les robaron las oportunidades, la esperanza y el futuro», expresó.

Se trata de una interpretación política del diputado, que pone el foco en el desempeño de los sucesivos gobiernos provinciales y en las consecuencias sociales de un modelo económico fuertemente dependiente de los fondos federales.

LA PREGUNTA QUE QUEDA ABIERTA: ¿DÓNDE ESTÁN LOS RESULTADOS?

Más allá de la confrontación partidaria, las cifras difundidas abren una discusión que exige información pública verificable: cuánto dinero extraordinario ingresó efectivamente, cómo se distribuyó, qué gastos financió y qué resultados produjo.

El volumen de recursos señalado por el informe contrasta con los cuestionamientos sobre los salarios estatales, la falta de empleo privado y las dificultades para diversificar la economía riojana. Pero establecer una relación directa entre esos indicadores y el destino de los ATN requiere analizar la documentación presupuestaria y las rendiciones oficiales.

La discusión no se agota en cuánto dinero recibió La Rioja, sino también en qué se hizo con él y qué beneficios concretos obtuvo la sociedad.

Molina Gómez anticipó que La Libertad Avanza buscará disputar el poder provincial en 2027 y cerró su pronunciamiento con una fuerte advertencia al oficialismo: «La gente despertó. En 2027 vamos a enterrar políticamente este modelo de decadencia y sometimiento. El final está escrito».

Por ahora, el informe deja planteado un interrogante central para la política riojana: después de años de transferencias extraordinarias, ¿cuánto de ese dinero se convirtió en desarrollo y cuánto contribuyó a sostener la dependencia del Estado?

Importante antes de publicar: los montos están presentados como cifras del informe difundido por Molina Gómez, no como una auditoría independiente. Conviene verificar la metodología de actualización a diciembre de 2025 y contrastar los valores con los registros oficiales de ATN. También es importante distinguir los ATN de la coparticipación automática: son mecanismos de transferencia diferentes.