El homenaje al senador riojano Juan Carlos Pagotto quedó atravesado por un tenso cruce en el recinto. Mientras el diputado Gino Visconti intentaba tomar la palabra, Horacio Pietragalla lo interrumpió a los gritos e insultos y Martín Menem debió exigir respeto. Después, Beba Soria cuestionó la trayectoria de Pagotto como abogado y enumeró a personas que defendió durante su carrera profesional.
Lo que debía ser un homenaje institucional al senador riojano Juan Carlos Pagotto terminó convirtiéndose en una escena de confrontación política en la Cámara de Diputados de la Nación. Los gritos, los reproches y las acusaciones desplazaron el eje del acto y volvieron a exponer la profunda división que atraviesa al Congreso.
Momentos antes, el diputado Sergio Casas, elogió la carrera de Pagotto, pero la mayoría de los diputados kirchneristas, comenzaron a gritar en contra del senador fallecido. A tal punto que cuando Visconti pidió un minuto de silencio, el bloque peronista, no se puso de pie.
Menem perdió la paciencia y exigió respeto
El momento de mayor tensión se produjo cuando el diputado libertario Gino Visconti tomó la palabra para participar del homenaje. Según lo ocurrido en el recinto, su intervención fue interrumpida por el diputado de Unión por la Patria Horacio Pietragalla, quien comenzó a lanzar insultos desde su banca.
La situación provocó la reacción del presidente de la Cámara, Martín Menem, quien, visiblemente molesto, elevó la voz para reclamar orden y respeto.
Menem exigió que se permitiera hablar a Visconti y que cesaran las interrupciones. El episodio dejó expuesta una situación incómoda: incluso durante un homenaje a un senador fallecido, los enfrentamientos entre oficialismo y oposición volvieron a imponerse sobre el desarrollo institucional del acto.
La escena también reabrió el debate sobre los límites de la confrontación política dentro del recinto parlamentario y el respeto que merecen tanto los oradores como las circunstancias en las que se desarrolla una sesión.
Beba Soria apuntó contra la trayectoria profesional de Pagotto
Pero la controversia no terminó con los gritos. Posteriormente, la diputada riojana Beba Soria tomó la palabra y enumeró a distintas personas que, según su exposición, habían sido defendidas por Pagotto durante su trayectoria como abogado.
El planteo introdujo en el homenaje una discusión de fondo sobre el pasado profesional del dirigente riojano, cuya actuación como abogado defensor de personas acusadas de delitos vinculados con la última dictadura militar ya había sido objeto de controversias públicas.
La intervención de Soria contrastó con las expresiones de reconocimiento hacia el senador y trasladó la discusión desde su desempeño político hacia su historial profesional.
En ese punto resulta necesario distinguir dos cuestiones: ejercer la defensa legal de una persona constituye una función propia del derecho a la defensa; las controversias políticas aparecen cuando se discuten los casos asumidos, las posiciones públicas del abogado y las implicancias de esa trayectoria para su posterior actividad política.
El episodio llegó a las redes sociales
El cruce también tuvo repercusión en las redes. La cuenta Revolución Popular (@RPN_Oficial) difundió un mensaje crítico sobre el homenaje y la trayectoria de Pagotto, acompañado de la frase: «Le cantaron las 40 a todos los libertos con el defensor de torturadores de Pagotto».
La publicación refleja el tono de la disputa política que rodeó el episodio. Sin embargo, las afirmaciones sobre cada caso mencionado durante la intervención de Soria deben contrastarse individualmente con documentación judicial y registros profesionales para establecer con precisión quiénes fueron defendidos y en qué circunstancias.
Han hecho silencio y respeto por cada asesino, pedofilo, Montoneros terroristas, corruptos (todo obviamente verificado, comprobado con el tiempo) y no pudieron hacer un minuto de silencio por un senador que nunca tuvo que gritar para enseñar o pedir respeto. DEP Prof. Pagotto
— FrancVies (@Franc_vies) October 21, 2026
Un homenaje atravesado por la grieta
El episodio dejó una imagen incómoda para el Congreso: un homenaje que terminó convertido en escenario de reproches cruzados, gritos y cuestionamientos sobre la historia de uno de los dirigentes riojanos que llegó al Senado por La Libertad Avanza.
La discusión excedió la figura de Pagotto. También puso sobre la mesa una pregunta sobre la convivencia democrática: ¿puede el Congreso debatir las trayectorias controvertidas de sus dirigentes sin que los insultos y las interrupciones terminen ocupando el centro de la escena?
En una institución donde la palabra es la principal herramienta de representación, el respeto por el uso de la palabra no debería depender de la pertenencia partidaria. Y un homenaje, por más polémica que despierte la figura recordada, no debería quedar reducido a una nueva batalla entre oficialismo y oposición.
