En una extensa entrevista en el ciclo de streaming La Ciudadana, Quintela repasó su infancia humilde en la carnicería familiar, sus inicios políticos junto a Carlos Menem y Luis Beder Herrera, y reivindicó la emisión de los “Chachos”.

Invitado al programa La Ciudadana, conducido por la actriz y empresaria Esmeralda Mitre, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quiintela, recorrió facetas desconocidas de su biografía, transitando desde los rigores de su niñez tras la muerte temprana de su padre hasta las batallas de palacio que marcaron sus cuatro décadas de militancia en el peronismo.

“Trato de ser una persona común y corriente que tiene una responsabilidad distinta. En política aprendí a perder más que a ganar, y cada derrota previa le da un valor superior al éxito”, reflexionó el mandatario riojano, en una emisión que combinó anécdotas de juventud, doctrina partidaria y definiciones económicas de coyuntura.

La infancia en la carnicería, la pérdida paterna y el dolor por el Fallecimiemto de su nieta

El tramo más emotivo de la conversación estuvo ligado a los recuerdos de su hogar natal. Quintela rememoró el fallecimiento de su padre a los 45 años, cuando él apenas tenía 11, dejándolo al cuidado exclusivo de su madre, Elena, quien se hizo cargo de un modesto negocio de ramos generales y carnicería para criar a sus cuatro hijos: sus tres hermanas —entre ellas la exsenadora Teresita Quintela— y el actual mandatario, el menor de la familia.

“Mi padre tenía un camión viejito y me hacía practicar boxeo de chico porque tenía miedo de que saliera afeminado al estar rodeado de tantas mujeres. Cuando él murió, aprendí el oficio de carnicero a la par de mi madre. Ella fue mi gran referente; desarmaba la media res al hombro y le fiaba a los vecinos más necesitados. Todos los días preparaba raciones de puchero y pan del día anterior para 25 chicos humildes del barrio”, recordó.

Al ser consultado sobre las heridas más profundas de su vida privada, el gobernador quebró la voz al evocar el fallecimiento de una de sus nietas, ocurrido en brazos de sus propios hijos, y la partida de su madre a los 95 años tras padecer un cuadro de deterioro cognitivo. Asimismo, reconoció el costo personal de la actividad pública: «Lo que uno sacrifica es la familia, los hijos; pasás muchos días durmiendo en cualquier lado y expuesto a tentaciones que distorsionan las relaciones humanas».

El debut con Carlos Menem, el rescate de Beder Herrera y el voto a Domingo Cavallo

En el repaso de su trayectoria institucional, Quintela detalló sus primeros pasos en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la apertura democrática de 1982, su designación como secretario de Juventud de la provincia en 1987 de la mano de Carlos Menem —a quien rescató como su referente político central en su etapa como gobernador— y su posterior traslado a la Capital Federal como director nacional de Juventud en 1989 junto a Claudia Bello.

El mandatario aportó además una revelación sobre su retorno a La Rioja en 1990: “La provincia atravesaba una situación muy convulsionada y me convocó el entonces vicegobernador a cargo del Ejecutivo, Luis Beder Herrera, para que lo ayude como secretario de Asuntos del Interior cuando yo tenía apenas 30 años”. Tras desempeñarse como secretario de Asuntos Municipales en la gestión de Bernabé Arnaudo, resultó electo diputado provincial en 1993, iniciando un recorrido ininterrumpido que incluyó dos mandatos como legislador nacional, tres períodos como intendente capitalino y dos mandatos como gobernador.

En un gesto de autocrítica retrospectiva, Quintela confesó cuál fue la decisión parlamentaria que más lamentó en su carrera: “El 8 de diciembre de 1993, en mi primera sesión como diputado provincial, el vicegobernador nos convenció de votar una ley ómnibus impulsada por Domingo Cavallo que ponía en disponibilidad a todos los empleados públicos y privatizaba empresas estatales. Sentí que había traicionado la confianza de la sociedad que me había votado con esperanza; a los tres días nos volvimos a sentar en el recinto para derogar esa norma”.

La Defensa cerrada de los Chachos y rechazo tajante al RIGI

 “Los Chachos fueron un éxito absoluto porque el comercio los recibió en su totalidad. Inyectamos liquidez: si en salarios pagábamos 10 pesos, agregamos 5 pesos en bonos y pusimos a circular 15 pesos en el mercado. Al comerciante que tiene que pagar a proveedores fuera de la provincia se los cambiamos de inmediato en pesos, y hoy los negocios ofrecen 10% de descuento para cobrarlos”, aseguró ante la conductora.

En la vereda opuesta, el mandatario arremetió sin matices contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) promovido por la Casa Rosada: “Es perjudicial en todos sus aspectos. Plantea una competencia desleal destructiva: a nuestros industriales les cobran el 35% de Ganancias más IVA e Ingresos Brutos, mientras que a las corporaciones del RIGI les perdonan los impuestos y solo pagan el 25%. Ninguno de los 27 proyectos mineros que operan en La Rioja nos pidió adherir al RIGI”

Quintela reivindicó un modelo asociativo para los recursos naturales: ” “Queremos que las empresas privadas ganen plata, pero asociadas con el Estado para agregar valor industrial y generar empleo riojano. Si vienen a llevarse el oro y dejarnos únicamente los salarios, no tiene sentido: que el mineral quede donde está”.

La autocrítica del PJ y el misterio sobre su postulación en 2027

Hacia el final del reportaje, el mandatario esbozó una mirada reflexiva sobre la derrota electoral del peronismo ante La Libertad Avanza, admitiendo déficits de representación en el campo popular.

“El peronismo, al igual que los demás partidos tradicionales, no estuvo a la altura de las demandas de la sociedad. La ciudadanía se cansó del sistema político y por eso optó por una persona que no le prometió nada constructivo, sino mensajes de odio y destrucción. Tenemos la obligación de reformular nuestro vínculo con la gente mediante una propuesta esperanzadora basada en el trabajo digno”, sostuvo.

No obstante, evitó confirmar si competirá por una banca de diputado nacional en las elecciones de 2027 para garantizarse fueros parlamentarios: “No sé si voy a ser candidato o no; no es mi prioridad en este momento. Mi objetivo es colaborar para conformar un espacio amplio con los gobernadores y sostener las PASO para que surja una fórmula competitiva legitimada por el voto popular”.

La velada concluyó con un distendido intercambio de elogios entre la anfitriona y el mandatario riojano, sellando una de las apariciones mediáticas más resonantes de Quintela en la escena metropolitana en momentos donde la política vernácula arde de cara a la sucesión provincial.