El afiche de la vicepresidenta Cristina Kirchner vestida como una presa con traje a rayas de un candidato a senador «progresista» de Santa Fe detonó la renuncia de su compañero de lista en el rubro diputados y se convirtió en el primer escándalo de la campaña de las elecciones generales en esa provincia.

El diputado del Frente Progresista Luis Contigiani, que buscaba su reelección por la coalición Primero Santa Fe, anunció hoy su decisión de declinar su postulación tras el lanzamiento de la campaña gráfica de Jorge Boasso, que lo acompaña en la lista como candidato a senador nacional.

Al confirmar la renuncia a su candidatura, fue tajante y habló de un escrache. «Es una situación grave, para mi manera de ver, es un afiche, una cartelería pública, que traspasó los límites que en democracia no hay que permitir que se traspasen, que tiene que ver con el escrache, con la violencia, con el señalamiento, con la estigmatización, con una actitud antidemocrática, antirepublicana»,

«Es un afiche de condena, de censura. Cuando el debate de ideas pasa al plano personal es gravísimo humanamente, para la democracia, para los hombres y las mujeres”, sostuvo el diputado en diálogo con LT9 Am 1150 de Santa Fe.

Contigiani agregó que «nunca debemos permitir que el debate de ideas traspase el plano personal, como ha ocurrido en este hecho puntual que tiene que ver con estos afiches, con una actitud antidemocrática y muy grave, se escracha y estigmatiza a una dirigente política, pero voy más allá, no importa quién sea, estoy mirando el hecho».

«Es grave porque usted está escrachando a una persona, que podrá tener las ideas que tenga, pero está estigmatizando a una persona, está condenando. No es el método, no es la forma. Si la Argentina no encuentra una diagonal que nos permita ponernos de acuerdo en algunos temas estructurales va a ser muy difícil», analizó el santafecino.

La lista «Diferentes» que Boasso y Contigiani encabezaron en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del pasado 12 septiembre, se impuso sobre la otra nómina «Hagamos Santa Fe» en la disputa interna del espacio Primero Santa Fe.

Ambas reunieron 30.370 votos, equivalentes al 1,89% de los sufragios válidos, lo que le permitió a esta frente sortear el umbral del 1,5% establecido en la ley electoral para pasar a los comicios generales.

De origen radical y con un paso por la Federación Agraria Argentina (FAA), Contigiani resultó electo como diputado nacional por el Frente Progresista en los comicios legislativos de 2017.

Tras asumir su banca, Contigiani conformó el monobloque del Partido Socialista, pero esa fuerza le quitó el apoyo en 2018, tras su voto negativo al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.

Ahora buscaba renovar su banca junto al también radical Boasso, quien encabeza la lista de candidatos a senadores nacionales.

Boasso fue varias veces concejal de Rosario y acompañó en 2015 en la fórmula como candidato a vicegobernador al humorista Miguel Del Sel, quien entonces se postuló por el PRO.

Contigiani explicó hoy que habló con Boasso para modificar el rumbo de la campaña, pero no arribaron a un acuerdo.

«Tenía la expectativa de una rectificación, un pedido de disculpas por las formas y el estilo, pero no ocurrió. No me queda más alternativas que considerar que se cambiaron las condiciones. No soy una persona de la grieta. En la vida, hay cosas que no se negocian», subrayó al ratificar su decisión.

Boasso no esquivó la polémica y salió a contestar en redes las críticas a su nuevo afiche. Uno de los que lo cuestionó en redes fue Leandro Bussato, titular del bloque de diputados del peronismo en Santa Fe.

«El odio a Cristina Kirchner es el eje de una campaña violenta y misógina que busca disimular la falta de propuestas de la oposición. Nuestro total repudio, que ojalá sea acompañado por quienes se llenan la boca hablando de diálogo, consenso y República», dijo. Boasso lo cruzó replicando su mensaje: «Soy el único que presentó 25 propuestas en las PASO. Leelas!», lo chicaneó.

«De verdad arranco el día a carcajadas con cada tuit donde me tildan de misógino y bla bla bla. Se pasan de brutos e hipócritas algunos legisladores K. ¿No leyeron las causas penales de @cfkargentina? Deberían leerlas antes de presentarse a elecciones. Pónganse a estudiar ????????», escribió.

Y se defendió: «Ahora bien, si el que tiene el uniforme de detenido fuera Traferri, 1- no dirían nada porque les consta que es un corrupto. 2– para ustedes el ataque es por su condición de mujer y no porque ha cometido delitos. Qué país con legisladores tan faltos de análisis!».

«A los que les molesta mi afiche les digo que Violencia es tener un ministro de seguridad que amenaza a un dibujante», redobló la apuesta. «Violencia son los bolsos de López, violencia son los miles de argentinos que no pudieron despedir a sus familiares mientras el presidente organizaba una fiesta clandestina en Olivos, violencia es tener un 46% de pobreza», siguió.

“Violencia son las amenazas del Ministro de Seguridad a un humorista con sus hijos como blanco. Eso es violencia, no una campaña política que pretende reflejar lo que la gran mayoría de los argentinos queremos que es dejar atrás y decirle basta a Cristina y a los K», argumentó.

La apuesta de Boasso apunta a una radicalización del discurso de campaña y algunos la interpretan además como una suerte de mímesis con lo que fue la propuesta gráfica de la periodista Carolina Losada, que fue la gran sorpresa de las elecciones en Santa Fe, al imponerse en la interna de Juntos por el Cambio.

Desde el primer momento, Losada erigió su campaña con críticas directas contra la vicepresidenta Cristina Kirchner y apuntando contra los casos de corrupción de la gestión kirchnerista.

Justamente, uno de los afiches de la periodista santafesina había tenido a CFK como protagonista. «Si CFK queda atrás, ganamos todos», decía y la mostraba a ella tapando la figura de la expresidenta.

Otro mensaje que también generó revuelo fue durante el Olivosgate, el escándalo político que dispararon la difusión de fotos del cumpleaños de Fabiola Yanez, la primera dama, en medio de la cuarentena estricta, brindando con amigos y el propio Presidente en la Quinta de Olivos.

«Fotos del cumple de Cris no hay porque no tiene amigos», decía la pieza gráfica que se viralizó en redes sociales.