El ex presidente Mauricio Macri definió al kirchnerismo como una «derivación más violenta del populismo» y dijo que «está llegando a su fin».

«Es una derivación del populismo, tal vez más violenta, más extrema, pero es una variante», insistió en una entrevista que brindó en Chile al diario El Mercurio.

Macri también aseguró: «Está llegando a su fin, claramente». «El populismo sin recursos no tiene nada qué ofrecer», analizó durante su visita al país limítrofe, donde fue como parte de una gira de la Fundación FIFA.

Allí también fue donde el fundador de Juntos por el Cambio conoció la decisión judicial de su procesamiento en la causa que lo investiga por supuestas escuchas ilegales a los familiares de las víctimas del hundimiento del submarino ARA San Juan. Y criticó al juez Martín Bava al considerarlo afín al kirchnerismo.

Macri continuó con su definición del populismo. Dijo que es un fenómeno que «va de la mano con las autocracias». «Ante la falta de respuestas te dice: ‘Yo lo resuelvo’, ‘yo te doy todo si me das más poder’», aseveró.

«Promete presente a costa de destruir el futuro», siguió. «Y con la velocidad en la que se vive, a la ciudadanía le cuesta darse cuenta. Por ejemplo, cuando extrae sus ahorros de los fondos de pensiones, el día de mañana no va a tener nada. Te darán una alegría hoy, pero cuando los años pasen, todos envejecemos», ejemplificó.

Macri también se refirió a la relación bilateral entre Chile y la Argentina, y a los cortocircuitos que surgieron por declaraciones de Alberto Fernández durante la pandemia, y hace poco. las palabras del embajador en aquel país, Rafael Bielsa, quien calificó de «antiargentino» a José Antonio Kast y lo comparó con Donald Trump y Jair Bolsonaro.

En ese sentido, pidió disculpas por «los desafortunados comentarios y comparaciones que tuvo el Presidente, que encima no eran verdad». «El populismo siempre usa la mentira para decir cosas que no son así. Chile ha tenido un manejo impecable de la pandemia y no podemos decir lo mismo de Argentina», destacó.

Y de los dichos de Bielsa aseguró: «Me dan vergüenza ajena». «Si uno no nombra a un embajador de carrera, hay que estar seguro de nombrar a alguien con sensatez y, ante todo, prudencia. Son cosas que no tiene el embajador de Argentina en Chile», definió.

Igualmente, dijo que el embajador «no representa el sentimiento de los argentinos». «Los argentinos respetamos y queremos a nuestros hermanos chilenos y entendemos que tenemos un destino común», opinó.

Macri dijo que «Chile es el único país de primer mundo que tenemos en América del Sur». «Pasaron de un alto nivel de pobreza a un pequeño dígito, además de haber mejorado la calidad de vida como ningún otro lugar en la región», comenzó su explicación.

«Ahora, con preocupación, debo decir que tengo mis dudas de si los cambios están siendo llevados a cabo con equilibrio. Me remito a decirles: valoren lo que han logrado», le habló al pueblo chileno.

Y aseveró: «Ustedes tienen un país que ha crecido sistemáticamente, que es de los dos o tres países que mejor se recupera; que ha sido el gobierno, y el Estado, que por lejos mejor se paró frente a la pandemia y que mejor vacunó a su población».

Dijo también que las ideas «de izquierda», como las del comunismo por ejemplo, «son anacrónicas, han fracasado». «Si no hay un sistema de reglas competitivas, transparentes, previsibles, que apunten a la inversión, no hay empleo; si no hay empleo, no hay desarrollo, no hay futuro», dijo respecto de eso.

Y siguió. «Cada vez que este tipo de ideas arbitrariamente quieren establecer políticas que generan pérdida de credibilidad, lo que crean es pobreza. Esas ideas son muy destructivas. Hay que tener mucho cuidado, porque construir lleva su tiempo y destruir se hace muy rápido».

Respecto de si el economista liberal Javier Milei, quien fue electo diputado por la Capital Federal, podría ser un aliado en el Congreso, Macri sentenció: «Espero que su gente acuerde reformas con nosotros».

«Ellos tienen una visión, en la parte de leyes liberales, que coincide con mi visión, en parte. No coincido, eso sí, con la anarquía. Se necesita un sistema de reglas. Cuando pasamos a querer prescindir absolutamente del Estado, ya llegamos a un nivel donde corremos el riesgo de favorecer solo al que tiene más fuerza», opinó.

Por último, volvió a cargar contra el kirchnerismo y aseguró que los argentinos aprendieron con dolor sobre el daño que hace el populismo.

«Mucho empobrecimiento, mucha frustración, mucho éxodo de gente muy capaz. Pero, finalmente, hoy se está entendiendo que lo único que nos salva es la cultura del trabajo, el respeto por el otro, encontrar nuestro lugar en el mundo», concluyó.