[REDACCIÓN EL FEDERAL] Dos hechos de inseguridad ocurridos durante la mañana del domingo volvieron a poner en foco la modalidad de arrebatos en la ciudad de La Rioja, con víctimas que sufrieron caídas y lesiones leves tras ser interceptadas por delincuentes en la vía pública.

El primer episodio se registró en el barrio UPCN, donde una mujer de 77 años fue sorprendida por un sujeto que le arrebató un monedero mientras caminaba por pasaje Ratti, en cercanías de avenida Ramírez de Velazco y Scalabrini Ortiz.

Según el reporte policial, el delincuente —descripto como de contextura delgada, cabello largo oscuro y vestimenta clara— le quitó de las manos un monedero de color rosado que contenía $20.000 en efectivo y escapó a pie hacia el norte por calle 1° de Mayo.

Como consecuencia del forcejeo, la mujer cayó al suelo y sufrió escoriaciones, por lo que fue asistida en el lugar por personal de emergencias médicas, sin que fuera necesario su traslado a un centro de salud. El hecho fue informado por la comisaría segunda, dependiente de la Unidad Regional IV.

Horas antes, otra situación de similares características tuvo como víctima a una trabajadora del Hospital Dr. Enrique Vera Barros, quien se dirigía a cumplir funciones en el área de Salud Mental cuando fue interceptada por un motociclista.

El ataque ocurrió alrededor de las 7:55, sobre calle Primero de Marzo, antes de llegar a Artemio Moreno, mientras la mujer circulaba en su motocicleta Mondial 150 cc roja.

De acuerdo a la denuncia radicada en la comisaría sexta, un hombre que se movilizaba en una motocicleta de 110 cc, vestido con ropa oscura, se colocó a la par e intentó arrebatarle la mochila en plena circulación. La maniobra provocó que la víctima perdiera el equilibrio y cayera sobre la cinta asfáltica.

Aunque el agresor no logró sustraer ningún elemento, la mujer sufrió escoriaciones en una mano y una rodilla, por lo que se trasladó por sus propios medios al hospital, donde recibió atención médica.

Ambos hechos son investigados por personal policial de la Unidad Regional IV, mientras crece la preocupación por este tipo de delitos cometidos en horarios matutinos y en zonas de circulación habitual de peatones y trabajadores.