Por Angel Flores
Desde hace meses, publicaciones en redes sociales muestran a un alto jefe policial de La Rioja y a su esposa —también integrante de la fuerza— recorriendo distintos puntos del país, Sudamérica y Europa. Las imágenes incluyen destinos como Uruguay, Mar del Plata, Carlos Paz, Cataratas del Iguazú, Camboriú (Brasil) y, más recientemente, ciudades de España y Francia, con presencia incluso en eventos deportivos internacionales de primer nivel.
Se trata del comisario Dante Felipe Nicolás Silva, jefe del Cuerpo de Adiestramiento Especial (CAPE) de la policía de La Rioja, y Ainara Balinsky, oficial subinspector de la fuerza, a cargo del Departamento de Adicionales de la Policía, recientemente casados.
Las imágenes de sus continuos y numerosos viajes, difundidas abiertamente en cuentas personales, generaron malestar y fuertes interrogantes dentro del CAPE y de la propia policía, donde muchos efectivos se preguntan cómo se financió una seguidilla de viajes de alto costo en tan corto tiempo.
Según información a la que accedió El Federal de fuentes policiales, el comisario en cuestión —actual jefe del Cuerpo de Adiestramiento Especial (CAPE)— percibiría un salario aproximado de 1.450.000 pesos mensuales, mientras que su esposa tendría ingresos cercanos a 1.200.000 pesos, desempeñándose en áreas vinculadas a servicios adicionales. Silva tendría descuentos en su sueldo por cuestiones personales. Ninguno de los dos está registrado en AFIP como monotributista o autónomo, por lo que habría que descartar otra fuente de ingresos legales.
Aun considerando ambos ingresos, fuentes policiales señalaron que el nivel de gastos exhibido públicamente no se corresponde fácilmente con los haberes declarados, más aún teniendo en cuenta que la pareja viaja junto a su hijo y que el propio jefe policial afrontaría compromisos judiciales y económicos previos.
EL FEDERAL pudo corroborar que actualmente la pareja se encuentra en Francia, previo paso por España. Se pudo saber además que al menos el comisario presenció un partido de la Champions Leage.
En Argentina, los integrantes de las fuerzas policiales revisten carácter de funcionarios públicos porque integran el Estado provincial, ejercen funciones públicas (seguridad, prevención del delito, uso legítimo de la fuerza), perciben un salario del erario público, tienen responsabilidades y deberes especiales frente a la sociedad y, quizás lo más importante, manejan dinero de los contribuyentes.
La pregunta se repite en voz baja dentro de la fuerza: ¿de dónde sale el dinero para sostener tantos viajes internacionales en tan poco tiempo?
No se trata, aclaran las fuentes consultadas, de acusaciones formales ni de imputaciones judiciales, sino de un pedido de explicaciones que crece entre subalternos y colegas, en un contexto donde miles de policías atraviesan dificultades económicas y apenas logran cubrir gastos básicos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente: la necesidad de transparencia en los ingresos y el estilo de vida de quienes ocupan cargos sensibles dentro del Estado, especialmente en áreas como seguridad, donde la confianza pública es un activo central.
En democracias modernas, la exhibición de un nivel de vida que parece exceder los ingresos oficiales no implica delito por sí misma, pero sí habilita preguntas legítimas y, en algunos casos, controles administrativos.
Derecho a réplica
EL FEDERAL pudo hablar con Ainara Balinsky desde Francia, a quien se le ofreció la posibilidad de dar explicaciones y contestar preguntas de este periodista, dado que el malestar en las fuerzas policiales es indisimulable y varios mensajes de lectores que este medio recibió en los últimos meses. Luego de una larga entrevista vía WhatsApp, la oficial no autorizó la publicación de sus explicaciones del caso ni permitió repreguntas de este medio para poder corroborar efectivamente varias dudas sobre su versión.
