Momentos de tensión e incertidumbre se vivieron en la comunidad educativa del CEF San Francisco de Asís, en la ciudad de La Rioja, luego de que circularan versiones sobre una presunta amenaza entre alumnos de nivel primario.
Según relataron tutores, el episodio habría involucrado a una alumna de sexto grado del turno tarde, quien supuestamente habría mencionado la posibilidad de llevar un arma de fuego al establecimiento. La situación generó preocupación entre las familias y derivó en un reclamo colectivo para obtener respuestas por parte de las autoridades escolares.
De acuerdo al diario Nueva Rioja, el lunes la menor se presentó en la institución con una pistola de juguete, la cual fue retirada por directivos para evitar inconvenientes. A partir de allí, padres y madres de estudiantes se autoconvocaron y solicitaron una reunión urgente para exigir garantías sobre la seguridad dentro del aula.
El malestar creció ante versiones de que la familia de la alumna involucrada habría minimizado lo ocurrido, lo que profundizó la preocupación en el resto de la comunidad.
La versión oficial: “No hubo situación de riesgo real”
Frente a la circulación de estos mensajes, el CEF San Francisco de Asís emitió un comunicado oficial en el que buscó llevar tranquilidad y aclarar lo sucedido.
Desde la institución señalaron que el origen del caso fue una conversación entre estudiantes en un grupo privado de WhatsApp, que luego fue interpretada y difundida fuera de contexto, generando una preocupación mayor a la que realmente correspondía.
Además, indicaron que, tras tomar conocimiento de la situación a partir de una familia, se activaron los protocolos institucionales y se realizó el abordaje correspondiente.
En ese sentido, remarcaron que “no se detectó ninguna situación de riesgo real dentro del ámbito del CEF”, y que el intercambio se produjo fuera del horario escolar.
Pedido a la comunidad y llamado a la responsabilidad
En el comunicado, las autoridades también advirtieron sobre el impacto que puede tener la difusión de este tipo de situaciones en redes sociales o grupos de adultos.
Según expresaron, este tipo de exposiciones puede generar angustia innecesaria y afectar los derechos de los estudiantes involucrados.
Por ello, solicitaron que ante cualquier duda o inquietud, las familias se comuniquen a través de los canales institucionales habituales, y reafirmaron su compromiso de continuar trabajando en el acompañamiento de los alumnos y en la promoción de un uso responsable de las redes sociales.
