Imagen recreada con IA
Durante décadas, la historia circuló en voz baja entre puesteros, camioneros, policías retirados y vecinos del interior riojano. Una intensa luz descendiendo del cielo, una explosión detrás de los cerros y movimientos extraños en caminos rurales alimentaron uno de los relatos más inquietantes del fenómeno OVNI en la provincia de La Rioja.
Hoy, investigadores del grupo Proyecto IAAC (Investigadores de Anomalías Aéreas de Cuyo) volvieron a poner el foco sobre aquel episodio que habría ocurrido entre fines de los años 70 y principios de los 80 en la región de Los Llanos riojanos.
La investigación, basada en testimonios orales, relatos de antiguos pobladores y referencias periodísticas, busca reconstruir uno de los casos más misteriosos del folklore paranormal de la provincia.
La noche de la supuesta caída
Según distintos testimonios recopilados durante años por investigadores independientes y grupos ufológicos, el hecho habría ocurrido en una zona rural cercana a Chepes, Olta, y sectores serranos de Los Llanos.
Según testimonios recopilados por investigadores del Proyecto IAAC y relatos transmitidos durante décadas por pobladores rurales de Los Llanos riojanos, el supuesto objeto habría caído en una zona cercana a Cañada Grande, en la Sierra de los Quinteros, departamento General Belgrano.
Vecinos aseguraron haber observado una intensa luz descendiendo detrás de los cerros, seguida por un fuerte estruendo y extraños movimientos de vehículos oficiales durante la madrugada. Aunque nunca existió una confirmación oficial ni pericias públicas, el episodio continúa siendo uno de los misterios más comentados del fenómeno OVNI en La Rioja.
Los relatos coinciden en varios puntos una gran luz blanca-anaranjada cruzó lentamente el cielo, el objeto descendía de forma controlada, no emitía ruido convencional de avión, y finalmente desapareció detrás de una formación serrana.
Minutos después, vecinos aseguraron haber escuchado una fuerte explosión que hizo reaccionar a animales y perros en distintos campos de la zona.
“Muchos pobladores recuerdan que esa noche hubo muchísimo miedo. Algunos pensaban que era un avión, otros hablaban de algo raro que había caído en la sierra”, relató un investigador ligado al Proyecto IAAC durante entrevistas realizadas para un documental independiente.
El extraño movimiento posterior
Uno de los aspectos más repetidos dentro de los relatos rurales es que horas después del supuesto impacto habrían aparecido camionetas oficiales, hubo movimientos policiales en caminos internos, y algunos vecinos afirmaron que se restringió el acceso a determinadas zonas.
No existen documentos oficiales que confirmen estas versiones, pero la coincidencia entre relatos de distintos testigos llamó la atención de investigadores del fenómeno OVNI.
Desde el Proyecto IAAC señalaron que muchas de estas historias nunca fueron denunciadas formalmente: “En pueblos pequeños mucha gente no hablaba por miedo al ridículo o porque pensaban que nadie les iba a creer”, explicaron integrantes del grupo.
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La investigación del Proyecto IAAC
El grupo Proyecto IAAC viene desarrollando investigaciones sobre fenómenos anómalos en Mendoza, San Juan y La Rioja, recopilando testimonios, archivos periodísticos, fotografías, registros históricos, y relatos de campo.
En La Rioja, el equipo realizó entrevistas en Villa Unión, Talampaya, Chilecito,Olta,y Los Llanos.
Según explicaron, muchos testimonios describen comportamientos similares luces silenciosas, mutilación de animales, objetos que desaparecen entre cerros,y fenómenos recurrentes en zonas montañosas.
Investigadores sostienen que la geografía riojana —especialmente áreas serranas y corredores desérticos— aparece repetidamente mencionada por testigos desde hace décadas.
¿Hubo rastros físicos?
Aquí es donde el caso entra definitivamente en terreno incierto. Algunos pobladores aseguraron haber visto vegetación quemada, piedras ennegrecidas, y sectores donde “los animales no querían acercarse”.
Sin embargo nunca hubo pericias oficiales, no aparecieron restos verificados, ni existen expedientes públicos sobre una caída aérea en la zona.
Por esa razón, el supuesto incidente permanece como un caso no resuelto y sostenido principalmente por tradición oral.
El interés por este caso creció porque La Rioja aparece constantemente mencionada por investigadores como una de las provincias argentinas con mayor cantidad de relatos vinculados al fenómeno OVNI.
El periodista e investigador Ángel Flores, integrante de grupos de investigación del fenómeno, señaló recientemente que “cada vez que viajamos a La Rioja aparecen nuevos testimonios. Es una zona muy caliente en avistamientos y fenómenos sin explicación”.
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Incluso investigaciones recientes realizadas en Talampaya y Villa Unión registraron anomalías luminosas y relatos de guías turísticos, puesteros y habitantes rurales sobre extrañas luces en los cerros.
A más de 40 años del supuesto episodio, nadie pudo probar qué cayó realmente aquella noche en Los Llanos riojanos.
Para algunos fue un meteorito.
Para otros, un fenómeno atmosférico.
Y para muchos pobladores rurales, aquello “no era algo de este mundo”.
Sin pruebas concluyentes, pero con testimonios que continúan apareciendo generación tras generación, el caso del supuesto OVNI caído en La Rioja sigue siendo uno de los mayores enigmas del interior argentino.
