470 kilos de cocaína. Esa cantidad de droga fue secuestrada en la provincia de Tucumán, hace algunas horas atrás. Pero antes de llegar a Tucumán, la sustancia habría estado en Catamarca.
Se sospecha que fue transportada en un vuelo narco que aterrizó o arrojó la carga en un campo catamarqueño. Estiman que estaba siendo trasladada a la ciudad de Famaillá, ubicada en Tucumán. El hallazgo se concretó en la Ruta Nacional 157, al sureste tucumano.
En la ocasión, gendarmes detuvieron una camioneta Toyota Hilux que transitaba desde el sur hacia Famaillá. El hombre de 60 años que conducía el vehículo se mostró sorprendido y nervioso al toparse con el control. A los uniformados les llamó la atención su conducta y revisaron la carga.
Allí encontraron bolsas de color verde que contenían 449 paquetes de cocaína. Los “ladrillos”, según confiaron fuentes judiciales, tenían el sello del delfín y fueron valuados en más de U$S 2,3 millones.
A los pesquisas les llamaron la atención tres detalles: la droga era transportada como si se tratara de una carga de mercadería común y corriente; las bolsas en las que estaban los paquetes son similares a las descubiertas en otros procedimientos vinculados a presuntos vuelos narcos; el recorrido que hizo el vehículo con el estupefaciente sigue siendo un misterio, pero se sospecha que la droga fue descargada de una aeronave en Catamarca y que luego sus responsables decidieron transportarla por vía terrestre.
El secuestro de los 470 kilos de cocaína se registró en un contexto complejo.
Los pesquisas sostienen que la droga tenía como destino final un centro de acopio que, posiblemente, estaría ubicado en Famaillá. Desde allí, una parte se iba a quedar en la provincia y el resto iba a ser distribuido hacia otras jurisdicciones. Se trata del segundo secuestro más importante de cocaína en la historia del narcotráfico de Tucumán. Todos estos datos mencionados fueron publicados por el periodista Gustavo Rodríguez en el diario LA GACETA de Tucumán.
“Estamos ante una investigación muy grande. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias porque estamos hablando de una organización que se dedica al tráfico de grandes cantidades de droga. Todo se está investigando. De algo estamos casi seguros: por la cantidad, esa sustancia no llegó al país por vía terrestre”, aseguró el fiscal Federal, Rafael Vehils Ruiz, en una entrevista con el medio de comunicación tucumano.
El Ancasti
