Un fuerte mensaje publicado en redes sociales por un joven de Villa Unión generó repercusiones y abrió un debate sobre la relación entre la política, el empleo y la participación social en el departamento Coronel Felipe Varela.
Según expresó en su descargo, habría sido dado de baja de un trabajo vinculado al municipio por decisión del secretario de Gobierno local, situación que atribuyó a las actividades sociales y solidarias que desarrolla en beneficio de la comunidad.
“Me comunicaron que el secretario de Gobierno me dio de baja del trabajo por hacer cosas por el pueblo, por hacer cosas solidarias, sociales, hacer cosas para los niños”, manifestó públicamente.
En una publicación en la red social Facebook, Juan Pablo Diaz, expresó la denuncia:
El joven aseguró que siempre cumplió con sus obligaciones laborales y cuestionó lo que considera una lógica política basada en el control de los trabajadores. “¿Es dar trabajo o mantener a la gente atada a ellos? ¿Es dar oportunidades o tenerlas en un corral?”, planteó.
En otro tramo de su publicación, criticó la falta de apoyo a iniciativas comunitarias y sostuvo que en Villa Unión “no hacen ni dejan hacer”. Además, afirmó que nunca actuó bajo ninguna bandera partidaria y que su único objetivo fue promover actividades que beneficien al pueblo.
Uno de los pasajes más polémicos de su denuncia apunta directamente al proceso electoral. Allí sostuvo que durante las últimas campañas políticas se habría recurrido a la entrega de dinero a jóvenes para obtener apoyo electoral.
“Nos hicieron juntar jóvenes y comprarles el voto por 30 o 40 mil pesos. Lo digo con muchísima vergüenza”, expresó
Las declaraciones generaron impacto debido a la gravedad de la acusación, ya que la compra de votos constituye un delito electoral. Hasta el momento, no se conoce ninguna denuncia formal presentada ante la Justicia que respalde esos dichos.
En su mensaje, también destacó que continuará realizando actividades solidarias independientemente de cualquier cargo o trabajo que pueda perder. “No necesito la política para hacer y seguir haciendo”, afirmó, reivindicando los valores transmitidos por su familia y el compromiso con los sectores más vulnerables.
El caso volvió a poner sobre la mesa una discusión recurrente en distintos pueblos del interior: la dependencia laboral de muchos trabajadores respecto del Estado municipal y las denuncias sobre presuntas presiones políticas vinculadas al empleo público.
Por el momento, desde el municipio de Villa Unión no hubo una respuesta oficial sobre las acusaciones difundidas en redes sociales.
El Federal intentó obtener la versión de las autoridades mencionadas para conocer su posición respecto a los hechos denunciados.
