Ante el amparo colectivo presentado por sectores de la oposición contra las 
 facturas eléctricas, el asesor legal de EDELAR, Ricardo Ruarte, desmintió categóricamente que haya existido un incremento desmedido en las tarifas y aclaró que los montos actuales responden a los valores aprobados para abril.

En declaraciones a Medios Rioja, el representante legal remarcó que la variación en los montos finales se debe exclusivamente a un mayor uso del servicio, impulsado por las bajas temperaturas. “La luz no ha subido, la tarifa que se cobra es la misma de abril. Lo que cambió es el consumo, no la tarifa”, enfatizó Ruarte, quien además descartó de plano la existencia de un “tarifazo”.

“Lo que pasó es que, en muchos casos, la gente consumió una gran cantidad de  energía eléctrica, producto de los fríos extremos que atravesó la provincia, y eso modificó sustancialmente el valor de la boleta final, pero no el valor de la tarifa”, explicó.

“El cuadro tarifario de La Rioja es el más barato del país, el valor del kilowatt hora es de los más baratos”, agregó.

Impacto de las políticas nacionales y costos mayoristas

En la misma línea, el asesor legal explicó que la suba en las facturas también está atada a decisiones de orden federal: el valor de la energía mayorista experimentó un incremento exponencial desde el inicio de la gestión nacional actual, y la administración central dispuso la quita de subsidios para un sector de usuarios que hasta el año pasado estaba beneficiado, además de cambiar la forma en que se calcula el subsidio y a quién se subsidia.

“La gran mayoría de los subsidios del año anterior perdió esa calidad, por lo cual se les está cobrando el valor de referencia nominal, es decir, una tarifa plena que no depende de EDELAR sino de Nación”, aclaró.

“El gobierno provincial activó un subsidio propio, pero es menor y es lo que la provincia puede afrontar. El valor de la energía mayorista aumentó un mil por ciento desde 2023 y se cambiaron las reglas de juego”, explicó.

La empresa defiende su sistema de facturación

Por otra parte, Ruarte defendió los mecanismos de medición al asegurar que “la empresa factura lo que lee, no lo que estima”, desestimando así las críticas previas sobre el trabajo de los lecturistas.

Finalmente, el funcionario cuestionó con dureza los dichos de Galván sobre el sistema de lectura de medidores, los calificó de falsos y adelantó acciones legales por los perjuicios que esas declaraciones puedan generar a la institución. “No tenemos conocimiento de que haya un amparo colectivo; lo que presentó el doctor Galván todavía no fuimos notificados por la Justicia”, sostuvo.