La Provincia confirmó que no afrontará el pago previsto para el 24 de agosto y continuará en cesación de pagos. El Gobierno argumenta falta de recursos y priorizará salarios y gastos corrientes. Mientras tanto, la empresa privada que adquirió el Parque Eólico Arauco ya habría obtenido ganancias superiores a los $14.000 millones.
La situación financiera de la provincia de La Rioja vuelve a quedar en el centro de la escena. El Gobierno provincial confirmó oficialmente que no afrontará el vencimiento del Bono Verde previsto para el próximo 24 de agosto, por lo que continuará en cesación de pagos (default) respecto de la deuda emitida en los mercados internacionales.
La decisión implica que la Provincia no abonará ni capital ni intereses correspondientes a este compromiso financiero, argumentando que la prioridad estará puesta en garantizar el pago de salarios estatales, el funcionamiento de los servicios esenciales y los gastos corrientes de la administración pública.
Desde el Ministerio de Hacienda sostienen que la fuerte caída de recursos nacionales, la reducción de transferencias y el complejo contexto económico obligan a mantener la estrategia de postergación de los pagos de deuda.
Un bono que nació ligado al Parque Eólico
El denominado Bono Verde fue emitido originalmente para financiar la ampliación del Parque Eólico Arauco, una de las obras energéticas más importantes desarrolladas por la provincia durante las últimas décadas.
Sin embargo, la situación genera fuertes cuestionamientos políticos y económicos debido a que el activo que respaldaba gran parte de la operación financiera ya no pertenece al Estado riojano.
Tras la venta de la participación mayoritaria del Parque Eólico, la empresa privada Pampa Argentina pasó a controlar el emprendimiento energético, obteniendo importantes beneficios derivados de la generación y comercialización de energía renovable.
Según estimaciones difundidas en ámbitos económicos y legislativos, la firma habría acumulado ganancias superiores a los $14.000 millones desde la adquisición del complejo
Pampa Energía compró el Parque Eólico II por US$ 171 millones. La empresa más importante del sector energético se queda de esta manera con el 100% del capital social y votos de Vientos de Arauco Renovables SAU, sociedad que opera el denominado el Parque Eólico Arauco II de Parque Eólico Arauco S.A.P.E.M. El Parque Eólico Arauco comenzó en el 2009 como una iniciativa conjunta entre el Gobierno de La Rioja y Enarsa.
Las crónicas de la época indican que el presidente del Parque Eólico Arauco, Ariel Parmigiani, indicó que la venta obedece a “una gran oportunidad dado su precio elevado, producto de un montón de circunstancias dadas en Argentina y el gran trabajo que se viene realizando en la empresa”.
“Esto nos permitirá construir dos parques nuevos, uno eólico y el otro solar, que generaran más energía y recursos para La Rioja que será la única en tener un parque híbrido de Latinoamérica”, dijo el titular de la empresa, y afirmó que “esta es la inversión privada más grande en la historia de la provincia”. Adelantó en este aspecto que “la futura construcción de los dos nuevos parques generará alrededor de 500 puestos de trabajo durante 3 años”.
Declaraciones que nunca se cumplieron, y que hasta el día de hoy, el gobierno de La Rioja nunca comunicó el destino de los US$ 171 millones
Las críticas: deuda pública y ganancias privadas
La principal polémica gira en torno a una pregunta que cada vez toma más fuerza en distintos sectores de la provincia: ¿por qué los riojanos continúan afrontando las consecuencias de una deuda vinculada a una obra cuyos beneficios económicos quedaron en manos privadas?
Dirigentes opositores sostienen que la Provincia terminó desprendiéndose de uno de sus activos estratégicos más importantes mientras conserva la carga financiera derivada de los compromisos asumidos para su desarrollo.
Además, advierten que el mantenimiento del default afecta la imagen crediticia de La Rioja, limita el acceso a financiamiento futuro y encarece cualquier intento de obtener recursos en los mercados.
Un escenario financiero cada vez más complejo
La decisión de no pagar el vencimiento de agosto se suma a una serie de medidas adoptadas por la administración provincial para afrontar la crisis fiscal. Entre ellas se encuentran la emisión de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como “Chachos”, la reestructuración de compromisos financieros y la búsqueda permanente de asistencia nacional.
Economistas consultados por distintos sectores sostienen que la continuidad del default refleja las dificultades estructurales de las cuentas públicas riojanas y la escasa capacidad de generación de recursos genuinos para afrontar obligaciones de largo plazo.
Mientras el Gobierno asegura que la prioridad es garantizar el funcionamiento del Estado y proteger el empleo público, la discusión sobre el destino de los recursos obtenidos por la venta del Parque Eólico y la continuidad de la deuda vuelve a instalarse con fuerza.
El próximo 24 de agosto marcará un nuevo capítulo de una historia que combina endeudamiento, privatizaciones, crisis fiscal y un interrogante que sigue sin respuesta para muchos riojanos: cómo una provincia que vendió uno de sus principales activos energéticos continúa sin poder afrontar los compromisos financieros que ayudaron a construirlo.
