Unos 50 profesionales del Hospital de la Madre y el Niño reclaman estabilidad laboral tras permanecer contratados desde la pandemia del 2020 y podrían instalar una carpa esta semana en caso de no tener respuesta esta semana.
Trabajadores contratados del Hospital de la Madre y el Niño que ingresaron al sistema de salud durante la pandemia de COVID-19 reclaman un pase a planta urgente y una respuesta concreta de las autoridades. Según informó a Radio La Red, Claudia Contreras, referente de Aproslar, son alrededor de 50 los trabajadores de esa institución que continúan bajo modalidad contractual desde 2020.
La dirigente gremial explicó que entre ellos hay bioquímicos, enfermeros y otros profesionales de la salud, que actualmente perciben alrededor de $475.000 mensuales. De ese monto deben descontar los costos del monotributo y la facturación, además de otros gastos derivados de las guardias. “Terminan cobrando cerca de 400 mil pesos”, señaló Contreras, quien sostuvo que esta situación alimenta el reclamo por la incorporación a planta permanente.
Reclamo y posible instalación de una carpa
Desde Aproslar mantuvieron una reunión con los trabajadores del hospital y luego se comunicaron con las autoridades del Hospital de la Madre y el Niño. Según Contreras, los directivos ofrecieron reunirse el jueves a las 10, aunque el gremio pidió adelantar esa fecha.
El reclamo tomó mayor fuerza después de que los trabajadores resolvieran instalar una carpa de protesta el miércoles a las 10, como medida para visibilizar su situación y exigir respuestas. Contreras indicó que buscan concretar un encuentro entre el lunes y el martes para evitar llegar a esa instancia sin una respuesta de las autoridades.
Más de 1.300 contratados en el Hospital Vera Barros
La problemática, según Aproslar, también alcanza al Hospital Enrique Vera Barros, donde Contreras estimó que existen más de 1.300 trabajadores contratados, algunos de ellos bajo esta modalidad desde 2020. Mencionó en particular a bioquímicos y kinesiólogos que se desempeñan en áreas críticas, como la Unidad de Terapia Intensiva, y que atraviesan una situación similar.
La dirigente cuestionó, además, que los contratados no reciben los mismos beneficios que el personal de planta: “No cobran aguinaldo”, dijo, y agregó que los incrementos salariales que perciben son los generales otorgados a los contratados de la provincia, en referencia al último aumento de $20.000.
Contreras también sostuvo que continúa la salida de profesionales de la salud hacia otras provincias en busca de mejores condiciones laborales y salariales. “Siguen habiendo renuncias, especialmente de médicos”, afirmó, y planteó que las próximas jubilaciones podrían abrir la posibilidad de incorporar a trabajadores contratados a planta.
Señaló, asimismo, que existen casos de especialistas jubilados que vuelven a ser contratados por la necesidad de cubrir determinados servicios. Mencionó el caso de un cirujano que, al ser el único profesional de su especialidad, fue recontratado tras jubilarse para continuar prestando servicio.
