El gobernador Ricardo Quintela y el obispo diocesano Dante Braida encabezaron la ceremonia de consagración e imposición del generalato espiritual a la Santísima Virgen del Rosario, que fue declarada Patrona y Generala a perpetuidad de la Policía de la Provincia de La Rioja.

El acto se realizó en la explanada este del Superdomo y contó con la participación de la vicegobernadora Teresita Madera, autoridades de la Policía, funcionarios provinciales y más de 700 efectivos.

Durante la ceremonia, el jefe de la Policía de La Rioja, comisario general René Molina, destacó la importancia del acto para la institución. “En 30 años de servicio no he vivido un momento tan emotivo y esperado como este”, expresó.

Molina señaló que la ceremonia permitió consagrar a la Virgen del Rosario y declararla Generala de la Policía provincial. También sostuvo que el acontecimiento quedará registrado en la historia de la fuerza y vinculó la consagración con el compromiso de los efectivos con la ciudadanía.

Como parte de la iniciativa, el Cuerpo Guardia de Infantería recibió la denominación honorífica de “Custodios de la Virgen”.

Durante el acto se colocaron sobre la imagen de la Virgen los escudos de la Capellanía Policial, de la Policía de la Provincia y de La Rioja, además de la insignia correspondiente al grado de comisario general.

Quintela entregó el bastón de mando en representación de la Provincia, mientras que el obispo Braida colocó las coronas bendecidas sobre las imágenes de la Virgen y el Niño Jesús.

Según se informó, la elección de la Virgen del Rosario como Patrona y Generala de la Policía responde a su presencia en la historia religiosa de La Rioja y, particularmente, en distintas comunidades del interior provincial.

La institución señaló que la consagración busca brindar un acompañamiento espiritual al personal policial y renovar su compromiso con las tareas de cuidado y protección de la ciudadanía.