El intendente de la Capital riojana, Armando Molina, celebró en redes sociales haber tapado 649 baches en 21 días. El anuncio, lejos de generar alivio, volvió a poner sobre la mesa una realidad que los vecinos padecen a diario: La Rioja sigue siendo una ciudad atravesada por el abandono vial, con calles destruidas, parches provisorios y obras que no logran resolver el problema de fondo. Esto significaría el arreglo de 30 baches por día.

El dato difundido por el municipio plantea más preguntas que respuestas. Si en menos de un mes fue necesario intervenir casi 650 baches, el número no habla de eficiencia sino de la magnitud del deterioro acumulado durante años. La capital riojana se encuentra “detonada” en materia de infraestructura vial, una situación que no se originó en las últimas semanas, sino que es el resultado de una larga etapa sin mantenimiento serio y planificado.

A esto se suma un factor clave que el discurso oficial suele esquivar: las pérdidas de agua en la vía pública. Caños rotos, filtraciones permanentes y derrames que duran días —e incluso semanas— siguen debilitando el asfalto recién reparado. En muchos barrios, el bacheo se transforma en un simple maquillaje, ya que el agua vuelve a romper en poco tiempo lo que acaba de taparse.

Vecinos y conductores advierten que gran parte de los arreglos se realizan sin una obra integral: no se reemplazan cañerías, no se mejora la base de las calles y no existe un plan visible de recuperación vial. El resultado es predecible: baches que reaparecen, calles intransitables y riesgos constantes para autos, motos y peatones.

Mientras el municipio exhibe números en redes sociales, la ciudad sigue mostrando un paisaje urbano castigado, con pozos profundos, asfalto destruido y pérdidas de agua que nadie controla. El desafío no pasa por contar baches tapados, sino por explicar por qué se llegó a este nivel de deterioro y cuándo se encarará una solución real y duradera.

Porque en La Rioja, el problema no es la falta de anuncios: es la ausencia de obras estructurales que devuelvan a la ciudad calles en condiciones dignas.