[REDACCIÓN EL FEDERAL] Casi tres semanas después de la muerte del bebé Simón Amadeo Borrego González, ocurrida el 14 de febrero, el Hospital de la Madre y el Niño difundió un comunicado institucional en el que informó que inició una investigación administrativa interna y que puso a disposición de la Justicia la documentación vinculada al caso.
El pronunciamiento del centro de salud llega luego de las denuncias públicas realizadas por los padres del niño, Víctor Borrego y Lucía González, quienes señalaron presuntas irregularidades y maltratos durante el trabajo de parto que derivó en la muerte del recién nacido.
En su comunicado, el hospital expresó en primer lugar su “profundo acompañamiento y respeto hacia la familia en este momento de dolor”. Al mismo tiempo, indicó que entregó a la Justicia la información necesaria para contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Además, informó que inició una investigación administrativa interna para revisar las circunstancias del caso y dispuso una revisión integral de los protocolos obstétricos y de atención perinatal, con el objetivo de evaluar los procedimientos y fortalecer los estándares de calidad en la atención de pacientes.
La institución señaló que evitará realizar nuevas declaraciones para no interferir con la investigación judicial, aunque aseguró que mantiene la disposición de recibir y escuchar a la familia cuando lo consideren oportuno.
El relato de la madre
El caso tomó fuerte repercusión pública luego de que Lucía González, madre del bebé, relatara las presuntas irregularidades ocurridas durante el trabajo de parto en el hospital.
Según su testimonio, el proceso comenzó alrededor de las 6 de la mañana y se extendió durante varias horas, pese a que ella manifestó reiteradamente que no podía continuar con el esfuerzo físico y solicitó que se practicara una cesárea.
La mujer aseguró que recibió como respuesta que no tenían “autorización de arriba” para realizar la intervención, y denunció además maltratos verbales durante el proceso.
En su relato también sostuvo que en un momento del procedimiento un médico se subió sobre su abdomen para presionar y empujar al bebé, mientras que el personal utilizó una sábana para realizar una maniobra de compresión abdominal.
Finalmente se realizó la cesárea, pero el niño nació con la cabeza hinchada y unos días después, falleció. “Fue un bebé muy soñado”, expresó la madre al recordar las maniobras de reanimación que se realizaron durante varios minutos.
Qué dice la querella
El abogado de la familia, Sergio Gómez, confirmó a EL FEDERAL ONLINE que eSimón nace a través de un procedimiento natural que consideramos irregular y sin observar los protocolos que imponían realizar una cesárea”.
Según sostuvo, esa situación habría provocado complicaciones neurológicas graves que posteriormente derivaron en el fallecimiento del bebé el 14 de febrero.
El abogado detalló que actualmente la causa se encuentra en etapa de sumario policial, a cargo de la Dirección de Investigaciones de la Policía de la Provincia, y que el expediente ya cuenta con más de 300 fojas de prueba.
Entre la documentación reunida figuran historias clínicas en papel y digitales, imágenes fílmicas, protocolos de intervención, testimoniales, listados de personal y libros de guardia, todos elementos secuestrados para determinar las responsabilidades.
Gómez indicó que una vez que el expediente sea remitido al Juzgado N°1 de Violencia de Género y Protección Integral del Menor, la querella solicitará que el hecho sea recalificado como homicidio culposo y que se avance con la imputación de los profesionales intervinientes.
“Con los elementos de prueba que existen, entendemos que la magistrada deberá calificar adecuadamente el hecho cuando la causa llegue al juzgado y comience formalmente el proceso judicial”, señaló.
