[RADACCIÓN EL FEDERAL] Los intendentes del oeste riojano lanzaron una dura advertencia contra la empresa minera Vicuña Corp., a la que acusaron de operar sin cumplir con normativas locales, especialmente en lo referido a permisos ambientales y uso de infraestructura provincial.

El pronunciamiento se dio tras una reunión realizada en Villa Castelli, donde el intendente de General Lamadrid, Luis Orquera, se reunió con sus pares de Vinchina y Felipe Varela, junto al ministro de Industria, Federico Bazán, y autoridades locales como Adriana Arias y Hugo Páez. El eje del encuentro fue el impacto del desarrollo minero en la región del Valle del Bermejo.

Tras la reunión, Orquera fue contundente: “No queremos más promesas incumplidas”, afirmó, al tiempo que denunció que la firma —responsable de los proyectos Josemaría y Filo del Sol en San Juan— no cuenta con permisos ambientales para utilizar rutas riojanas.

“Volví a marcar el incumplimiento de la empresa a las normas locales en cuanto al uso de nuestros caminos y promesas vacías sobre la participación de las comunidades”, sostuvo el jefe comunal.

En ese sentido, remarcó que desde La Rioja se respalda la actividad minera, pero bajo condiciones claras: “Defendemos la minería bien hecha, con trabajo para nuestra gente y las PyMEs de nuestros departamentos”, señaló.

Orquera también comparó la situación con otros países con tradición minera: “En Canadá, Estados Unidos o Australia las empresas respetan las legislaciones locales y tienen en cuenta a las comunidades cercanas”, indicó.

El intendente insistió en que los reclamos ya fueron planteados en distintos ámbitos, incluso en San Juan y en la feria minera de Canadá, pero que no hubo avances. “No vamos a aceptar que nos falten el respeto”, advirtió.

Además, cuestionó que mientras las obras avanzan en territorio sanjuanino, los beneficios no alcanzan a La Rioja: “Los riojanos quedamos afuera mientras utilizan nuestros caminos sin realizar ningún aporte, ni impositivo ni en puestos de trabajo”.

Finalmente, dejó un mensaje directo hacia la empresa: “Queremos que se respeten nuestros derechos y que la ley se cumpla. Si nos subestiman, se van a arrepentir”, concluyó.