En 2005 un equipo de montañistas halló en las Sierras de Huaco (La Rioja) una pequeña piedra circular con grabados geométricos complejos. La prensa local la denominó “piedra ovni” debido a su forma discoidal perfecta. Estudios arqueológicos indican que la zona estuvo habitada por diaguitas (500–1536 d.C.), y el arte rupestre regional presenta motivos circulares y solares similares. Hasta ahora no existen dataciones científicas publicadas para este objeto en particular.
El colectivo mendocino Entes Lumínicos, especializado en fenómenos aéreos anómalos, anunció su interés en investigarla aplicando métodos y protocolos científicos . Este reportaje recopila la información disponible, compara motivos iconográficos regionales y propone una línea de tiempo de eventos clave, en busca de una aproximación rigurosa al origen y significado de la pieza.
Hallazgo y contexto arqueológico
La piedra fue descubierta en agosto de 2005 por un grupo de jóvenes montañistas de la ONG Sendas Riojanas, que realizaban una travesía por el cerro Huaco. El hallazgo ocurrió al borde de un camino de tierra junto al río Huaco. Según los informes, se encontró junto a morteros y otros artefactos aborígenes que sugiere un contexto arqueológico prehispánico. Jorge Jabif, uno de los descubridores, declaró que la piedra “fue hallada en la orilla de un camino… en las cercanías del río Huaco”. La prensa nacional (EFE) difundió la noticia describiéndola como “piedra prehispánica con forma de platillo volador”. Medios locales destacan que la pieza “posee varios símbolos tallados” y la consideran semejante en complejidad a piedras nazca en Perú.
La región de Huaco forma parte del ámbito diaguita, una cultura indígena del Noroeste argentino que desarrolló su apogeo entre los siglos X y XVI d.C.. Varios asentamientos diaguitas y pucaráes se conocen en la provincia de La Rioja. La presencia de utensilios aborígenes junto a la piedra indica que probablemente sea un vestigio de esas poblaciones. Sin embargo, hasta ahora no ha sido estudiada formalmente por arqueólogos: la investigación se limitó a la difusión periodística y a su mención en sitios de divulgación alternativa. No existe un informe arqueológico ni datación científica específica publicada para este objeto en particular.
Morfología y símbolos grabados
La piedra tiene unos 10 centímetros de diámetro y presenta una pulida perfección circular. Se trata de un disco (posiblemente de granito u otra roca dura) con un diseño tallado muy simétrico. En la parte central superior hay un domo redondeado dividido en ocho sectores iguales, formando una especie de estrella radial. La vista cenital ilustra claramente ocho “pétalos” de domo idénticos. Alrededor de la base se perciben tres o cuatro anillos concéntricos grabados, cada uno con un perfil rebajado y de diferentes tonos (probablemente por variación en la roca). La prensa local enfatiza esa simetría exacta: “La talla está hecha con dimensiones exactas, es perfectamente circular… con la cúpula superior dividida en ocho partes iguales”. Fotografías disponibles en línea muestran bien el patrón: anillos circulares en la base y el domo astrológico arriba.
Vista superior de la piedra de Huaco
Figura: Vista cenital de la “piedra ovni” de Huaco, mostrando el domo central dividido en ocho sectores y los anillos concéntricos tallados en la base. Fuente: prensa local.
La ausencia de decoración figurativa (animales o antropomorfos) distingue a esta pieza: sus símbolos son puramente geométricos. En el contexto del arte rupestre regional, motivos análogos incluyen círculos concéntricos y figuras solares. Esta forma recuerda un prototipo solar o estelar, aunque no hay confirmación cultural. El estado de conservación es bueno y la superficie parece original, sin evidencias de restauraciones. Lamentablemente no se dispone de metadatos EXIF de las fotos para precisar su propiedad o escala más allá de las medidas citadas.
Antigüedad y cronología estimada
Determinar la edad exacta de la pieza es difícil sin análisis científicos. No existen dataciones radiométricas publicadas para este objeto. Por su contexto diaguita, se puede estimar tentativamente su periodo en el primer milenio d.C. tardío hasta la conquista española (aprox. 1000–1536 d.C.), coincidiendo con la cronología del arte rupestre local. Estudios de petroglifos en La Rioja señalan que muchas manifestaciones geométricas se produjeron entre el siglo I d.C. y 1350 d.C.. En particular, los geoglifos estrellados (“Estrellas Riojanas”) se fechaban desde el Periodo Temprano (ca. 100 a.C. – 600 d.C.) hasta el Tardío (1000–1350 d.C.), lo que da un marco temporal amplio para motivos astrales como el de esta pieza. Sin embargo, sin análisis científico directo, cualquier cronología es provisional.
Un dato referencial es que una piedra similar de Nazca (Perú) con inscripciones fue estimada informalmente en 700–800 años de antigüedad por su propietario, pero ese caso no tiene base arqueológica publicada y no aplica al hallazgo de Huaco. En este caso, los investigadores recomiendan realizar datación C14 de restos asociados (si los hubiera) o datación de carbono en materia orgánica de la zona, y estudios petrográficos para comparar la pátina con otras rocas diagnosticadas. Hasta que ello ocurra, no puede afirmarse científicamente si la pieza es de época diaguita (medieval regional) o incluso anterior.
Origen y significado de los grabados
Las interpretaciones basadas en el contexto sugieren un uso ritual o astronómico más que un origen “extraterrestre”. En el arte diaguita se conocen claramente motivos astrales: los círculos concéntricos y estrellas suelen asociarse al culto solar y ciclos cósmicos. Por ejemplo, en localidades arqueológicas del área se han encontrado petroglifos con soles de múltiples puntas y rosetas radiales. En tanto, los anillos concéntricos pueden representar ciclos lunares o calendarios agrícolas. Una hipótesis no científica difundida en medios alternativos sugiere que la piedra replica un platillo volador observado en la antigüedad. Los grabados siguen patrones geométricos típicos de culturas indígenas (como el pueblo diaguita).
El análisis comparativo de iconografía regional apoya interpretaciones indígenas. La siguiente tabla resume motivos comunes del Noroeste argentino:
| Motivo | Ejemplo local | Cronología | Interpretación |
|---|---|---|---|
| Círculos/soles | Geoglifos estrellados en La Rioja (Vinchina) y petroglifos solares en Tambería (San Juan) | ~500–1500 d.C. | Culto solar y marcadores astronómicos |
| Camélidos | Grabados de llamas/vicunas en valles de La Rioja/San Juan | ~700–1500 d.C. | Ganadería y abundancia (riqueza pastoril) |
| Manos humanas | Petroglifos con manos en Hualfín (Catamarca) y Tambería (San Juan) | ~700–1500 d.C. | Presencia espiritual o “firma” ritual |
| Figuras humanas | Rostros y antropomorfos en Tambería (San Juan) y Los Colorados (La Rioja) | ~500–1500 d.C. | Representaciones chamánicas o mitológicas |
Estos ejemplos demuestran que la iconografía local suele tener funciones rituales, astronómicas o territoriales más que narrativas folklóricas. En ausencia de rituales documentados, se sugiere que la piedra cumplía alguna función simbólica vinculada al paisaje sagrado: podría haber sido ofrenda solar, indicador de sabiduría astronómica o marcador de un sitio ceremonial.
Interés de Entes Lumínicos y plan de investigación
El caso ha llamado la atención de Entes Lumínicos, colectivo mendocino que estudia fenómenos aéreos anómalos. Fuentes del grupo indicaron que incorporarán la “piedra ovni” a su agenda de investigación, aunque sin hacer afirmaciones sensacionalistas. Su metodología busca evidencia dura, por lo que proponen análisis científicos formales. Entre los pasos previstos se cuentan:
- Datación científica: Solicitar datación radiocarbónica de cualquier material orgánico o estrato asociado en el sitio, así como carbono-14 indirecto en concreciones minerales si fuera posible.
- Estudio petrográfico: Envío de pequeñas muestras al laboratorio para determinar la composición mineralógica y comparar con rocas locales (lo que ayudaría a confirmar si es autóctona o foránea).
- Contexto estratigráfico: Localizar el lugar exacto del hallazgo (sólo hay reportes de foto) y excavar cuidadosamente para documentar cómo estaba asentada la piedra y si había más artefactos junto a ella.
- Conservación y protocolo: Evaluar el estado de la pieza y asesorar sobre medidas de conservación si está en manos privadas. Además, planean difundir los resultados de manera transparente para evitar malentendidos.
Aunque Entes Lumínicos no aportó citas directas para este reportaje, los investigadores del grupo han declarado que el grupo se enfoca en descartar hipótesis convencionales antes de cualquier conclusión extraordinaria. Se espera que en 2026 presenten un informe preliminar de su investigación, en paralelo a los esfuerzos académicos por parte de arqueólogos locales.
Conclusiones y recomendaciones
La piedra de Huaco sigue siendo un misterio arqueológico: su forma y símbolos concuerdan con patrones indígenas de siglos atrás, pero faltan datos científicos concluyentes.
Hasta ahora no se ha determinado fehacientemente su antigüedad ni función. Recomendamos fuertemente continuar la vía científica: organizar una expedición arqueológica oficial para excavar y fechar el lugar de hallazgo, publicar los resultados en revistas especializadas y preservar la pieza en un museo provincial para estudio. En paralelo, la comunicación pública debe enfatizar la necesidad de rigor: evitar especulaciones en medios, y diferenciar claramente entre hechos verificados y teorías no probadas.
El interés de Entes Lumínicos puede ser positivo si impulsa recursos para el análisis. Sin embargo, corresponde que investigadores arqueológicos tomen la iniciativa principal en el estudio. Solo así se podrá entender el origen real de la “piedra ovni” de Huaco y educar al público sobre su verdadero valor histórico.
Tabla comparativa de motivos iconográficos regionales
| Motivo | Ejemplo local | Cronología estimada | Interpretación |
|---|---|---|---|
| Círculos/soles | Geoglifos estrellados (Vinchina, La Rioja) y petroglifos solares (Tambería, San Juan) | ~500–1500 d.C. | Culto solar y referencias astronómicas |
| Camélidos | Grabados de llamas/vicunas en valles de La Rioja y San Juan | ~700–1500 d.C. | Economía ganadera y abundancia (riqueza pastoril) |
| Manos humanas | Petroglifos de manos en Hualfín (Catamarca) y Tambería (San Juan) | ~700–1500 d.C. | Presencia espiritual o firma ritual en el sitio |
| Figuras antropomorfas | Rostros y cuerpos estilizados en Tambería y Los Colorados (La Rioja) | ~500–1500 d.C. | Representaciones chamánicas o míticas |
Fuentes: Notas periodísticas locales (Diario La Nación/EFE y El Federal Online) documentan el hallazgo y la descripción inicial. Estudios académicos y sitios especializados en arte rupestre diaguita proporcionan contexto iconográfico y cronológico. Para el grupo Entes Lumínicos se citó información institucional disponible. En ausencia de dataciones publicadas, este reportaje subraya la necesidad de análisis científicos rigurosos y de comunicar los resultados con responsabilidad.
