Vecinos de la ciudad de La Rioja volvieron a reclamar por el grave deterioro de la avenida Ortiz de Ocampo, una de las arterias más transitadas de la capital, donde aseguran que la cantidad de baches ya complica seriamente la circulación y representa un riesgo constante.

“La avenida tiene más agujeros que un queso gruyere”, resumió un vecino de la zona, graficando el malestar generalizado por el estado de la calzada.

Otro vecino dijo a este medio que “durante días” hubo un enorme bache, casi imposible de esquivar, en el ingreso al barrio CGT SUR, y que una vez que lo arreglaron, unos metros más adelante aparecieron otros pozos enormes, tras las lluvias de los últimos días.

“El bache que estaba frente al Alto 24 se forma cada vez que llueve, porque se ve que lo arreglan así nomás y se vuelve a formar, en lugar de darle una solución definitiva”, cuestionó.

“Ahora salieron dos pozos enormes donde termina la avenida Algarrobo Blanco. Y encima, si querés ir por el costado de la avenida, las colectoras están destrozadas. Frente a Grido hay un bache gigante, que ocupa casi todo el ancho de la calle, que está hace años”. agregó.

El reclamo por los pozos no es nuevo ni aislado. En distintos puntos de la ciudad, situaciones similares ya generaron intervenciones policiales e incluso accidentes.

En la capital, recientemente se reportaron hundimientos de gran tamaño en Ruta 38 y Félix de la Colina, que obligaron a dar aviso a personal especializado por el peligro que representaban para los conductores.

A esto se suman denuncias en sectores como avenida Coronel Montes y calles de la zona sur, donde los vecinos advierten sobre pozos profundos que se vuelven prácticamente invisibles cuando se llenan de agua, aumentando el riesgo durante la noche o en días de lluvia.

En el caso puntual de la avenida Ortiz de Ocampo, los vecinos aseguran que los baches son cada vez más profundos y numerosos, lo que obliga a conductores a realizar maniobras bruscas para esquivarlos.

Motociclistas y ciclistas aparecen como los más vulnerables ante esta situación, aunque también advierten por daños en vehículos y posibles siniestros viales. Algunos residentes incluso señalaron que intentaron rellenar los pozos de manera precaria, pero el problema persiste ante la falta de soluciones de fondo.