Un importante marco de público se congregó en la Plaza San Martín de Guandacol para solicitar la intervención de las autoridades provinciales ante la medida judicial que dispuso la clausura del camino utilizado por la empresa minera en la zona de San Juan.
Trabajadores de distintas empresas vinculadas a la actividad, emprendedores, comerciantes, hoteleros, propietarios de comedores y vecinos en general participaron de la convocatoria, expresando su preocupación por el impacto económico y laboral que genera el cierre del corredor.
Cabe recordar que la semana pasada una jueza de la ciudad de Chilecito ordenó la clausura del paso, situación que generó incertidumbre entre las familias que dependen directa e indirectamente de la actividad minera.
Acompañaron la manifestación el intendente Hugo Raúl Páez y el diputado provincial Dr. Antonio Veragua Massud, quienes fueron los únicos funcionarios presentes. Durante el encuentro hicieron uso de la palabra Elvira Zárate, del Hostal San Bernardo, Sergio Rodríguez, operario de empresa de mantenimiento, Sergio Castillo, operario de la empresa Huarpe, Yamil Molina y Rodolfo Kin.
Hugo Páez, jefe comunal del departamento Coronel Felipe Varela, donde se ubica Guandacol, abrió un nuevo flanco interno para la Casa de Gobierno riojana. Cuestionó la pretensión de que La Rioja tenga prioridad en proveedores y mano de obra, reconoció que la provincia “tiene que prepararse” para insertarse en el desarrollo minero y admitió que tampoco hubo canales formales de diálogo con la empresa, ni siquiera para proyectar el bypass que evitaría el tránsito pesado por Guandacol.
El intendente se despegó del gobierno de Quintela y afirmó que “la mina está en San Juan y debe regirse por las leyes de San Juan”
Según detalló, 140 trabajadores locales dependen directamente del proyecto y la cifra trepa a 400 si se suman las actividades indirectas
Los oradores coincidieron en la necesidad de que la situación se revierta con urgencia, advirtiendo que, de prolongarse el conflicto, podrían producirse suspensiones de trabajadores de Guandacol.
Además, se contó con la presencia de una escribana pública, quien certificó la conformación de un grupo de representantes elegidos por los presentes para encabezar formalmente el pedido ante las autoridades correspondientes.
La comunidad expresó que continuará en estado de asamblea hasta obtener respuestas concretas.
