[REDACCIÓN EL FEDERAL] Una situación que vecinos consideran “normalizada” volvió a abrir el debate sobre los controles de tránsito en la ciudad de La Rioja. En la estación de servicio YPF conocida como “Brígido”, ubicada sobre avenida Perón, motociclistas realizan fila en contramano para cargar combustible, sobre una avenida de doble circulación y alto tránsito vehicular.

Las imágenes, visibles incluso en capturas de Google Street View, muestran motos esperando para ingresar al sector de surtidores mientras permanecen orientadas en sentido contrario al tránsito.

La polémica tomó fuerza luego de una publicación realizada por un vecino identificado como Luis Brandan, quien denunció públicamente que empleados y encargados del lugar indicarían a los motociclistas ubicarse de esa manera para ordenar la carga de combustible.

“Te obligan a hacer fila en contramano para que puedas cargar combustible en la moto sabiendo el peligro que esto significa”, escribió en redes sociales, cuestionando además la falta de controles por parte de la Municipalidad.

El problema no es nuevo. La lógica detrás de la maniobra parecía ser evitar que la fila de motocicletas interfiera con los automóviles que ingresan a otros surtidores, aunque eso derive en una situación vial irregular y potencialmente peligrosa.

Tras la viralización del reclamo, una persona ligada a la estación de servicio respondió por Facebook negando que se obligue a clientes a circular en contramano y aseguró que la seguridad “es una prioridad absoluta”. También indicó que podrían existir “indicaciones para ordenar la circulación interna”, aunque afirmó que siempre se realizan “dentro de un marco seguro y responsable”.

Sin embargo, el debate volvió a instalar una escena frecuente en La Rioja: situaciones que muchos consideran anormales o riesgosas, pero que terminan naturalizadas sin intervención estatal visible.

Mientras tanto, las motos continúan haciendo fila en contramano sobre una de las avenidas más transitadas de la ciudad.