En el Día Internacional de la Diversidad Biológica, especialistas alertan por especies riojanas que se encuentran en peligro de extinción.

La Rioja alberga algunas de las especies más emblemáticas y frágiles de la fauna argentina. Desde las alturas de la cordillera hasta las zonas áridas del monte riojano, animales únicos enfrentan una silenciosa batalla contra la caza furtiva, la destrucción del hábitat, los incendios y el avance de la actividad humana.

Especialistas y organismos ambientales advierten que varias especies se encuentran amenazadas o en peligro de extinción en territorio riojano, donde el equilibrio natural se vuelve cada vez más vulnerable.

El cóndor andino, símbolo de los Andes en peligro

Uno de los casos más preocupantes es el del Cóndor andino, ave emblemática de la cordillera que habita sectores montañosos de La Rioja. Su población disminuye por intoxicaciones con cebos tóxicos, persecución humana y pérdida de alimento natural.

Además, los expertos alertan sobre casos de electrocución y contaminación ambiental que afectan gravemente a esta especie considerada clave para el ecosistema andino.

Guanacos y vicuñas: víctimas de la caza y la sequía

En las regiones altas y áridas de la provincia también sobreviven el Guanaco y la Vicuña, especies históricamente perseguidas por la caza furtiva y afectadas por la reducción de pastizales naturales.

La situación se agrava por las prolongadas sequías y el avance de la ganadería en sectores protegidos.

La Reserva Provincial Laguna Brava es uno de los principales refugios naturales donde todavía pueden observarse estas especies en estado silvestre.

El misterioso pichiciego menor

Otra especie extremadamente vulnerable es el Pichiciego menor, considerado uno de los armadillos más extraños y difíciles de encontrar del planeta.

Su hábitat subterráneo se ve afectado por desmontes, maquinaria pesada y alteraciones del suelo. Ambientalistas advierten que cada vez existen menos registros de esta especie en la región.

Tortugas y felinos también amenazados

La Tortuga terrestre argentina continúa siendo víctima del tráfico ilegal para venta como mascota, mientras que el Puma suele ser perseguido por conflictos con productores rurales.

En tanto, el escurridizo Gato andino, uno de los felinos más amenazados de América del Sur, también habita regiones montañosas del NOA y enfrenta un delicado escenario por la pérdida de hábitat y la escasez de presas.

El impacto humano y climático

Especialistas sostienen que el cambio climático, la desertificación y la reducción de fuentes de agua están modificando rápidamente los ecosistemas riojanos.

A esto se suman incendios forestales, minería, contaminación y expansión urbana, factores que generan un escenario crítico para muchas especies silvestres.

En este contexto, áreas protegidas como el Parque Nacional Talampaya y Laguna Brava cumplen un rol fundamental para conservar la biodiversidad provincial y evitar la desaparición de especies únicas en el país.