La mujer llamó desesperada al 911 asegurando que perseguía a los delincuentes que le habían sustraído el vehículo. La Policía montó un operativo cerrojo y logró interceptarla, pero la verdad era muy distinta: el automóvil había sido empeñado por su hermano a cambio de droga y ella inventó el robo para intentar recuperarlo.
Momentos de tensión y desconcierto se vivieron en la Capital riojana cuando una mujer llamó al 911 asegurando que estaba siguiendo a los delincuentes que acababan de robarle su automóvil en inmediaciones del Puesto Caminero N°3.
La dramática denuncia activó de inmediato a efectivos de la Comisaría Tercera, que desplegaron un rápido operativo cerrojo para localizar el vehículo y detener a los supuestos ladrones. Durante varios minutos, la situación fue tratada como un robo en curso, movilizando recursos policiales ante la posibilidad de que los sospechosos escaparan de la ciudad.
Sin embargo, cuando los uniformados lograron entrevistarse con la denunciante, la historia comenzó a derrumbarse.
Ante las preguntas de los efectivos, la mujer terminó confesando que el vehículo no había sido robado ese día. Según reconoció, el automóvil había sido entregado por su hermano hacía aproximadamente una semana como forma de pago en una transacción vinculada a la obtención de droga.
La inesperada revelación dejó atónitos a los policías. Lejos de tratarse de un robo reciente, la mujer admitió que había inventado toda la historia al ver el vehículo circulando por una calle de la ciudad. Su objetivo era que la Policía lo interceptara y se lo quitara a quien lo conducía para poder recuperarlo.
La falsa denuncia provocó una importante movilización policial y obligó a destinar recursos a un procedimiento que finalmente resultó ser inexistente.
El llamativo episodio quedó ahora bajo análisis judicial y podría derivar en consecuencias legales para la denunciante, ya que las falsas denuncias constituyen una infracción grave y pueden entorpecer la atención de verdaderas emergencias.
Lo que comenzó como una desesperada persecución de supuestos delincuentes terminó convirtiéndose en una historia tan insólita como polémica, con un automóvil empeñado por droga, una denuncia falsa y un operativo policial montado sobre una versión que nunca ocurrió.
