La dependencia policial permanece desde hace aproximadamente cuatro meses sin un titular formal. La situación quedó expuesta esta semana, cuando dos comisarios se presentaron por separado con supuestas órdenes de asumir el cargo, generando desconcierto dentro de la fuerza y preocupación entre los vecinos.
Una situación por demás llamativa se estaría registrando en la Comisaría Distrito Olta, dependiente de la Unidad Regional V de la Policía de La Rioja. Según pudo conocer El Federal, la dependencia lleva aproximadamente cuatro meses sin un comisario titular y actualmente se encuentra bajo la conducción de la subcomisario Vanesa Brizuela.
La particularidad se produjo durante esta semana, cuando dos comisarios se habrían presentado en la dependencia con órdenes de ocupar el cargo que permanece vacante. La situación habría generado desconcierto entre los efectivos policiales, que no tenían claridad respecto de quién debía asumir formalmente la conducción de la comisaría.
La versión rápidamente comenzó a circular entre los vecinos de Olta y terminó convirtiéndose en un fuerte rumor en la localidad. Ante la confusión, comenzaron los llamados telefónicos hacia la Jefatura de la Policía de La Rioja, con el objetivo de obtener una explicación oficial sobre la situación y determinar quién tenía efectivamente la autoridad para hacerse cargo de la dependencia.
Finalmente, y hasta tanto se aclare la situación administrativa y las órdenes impartidas, se habría resuelto que la conducción de la Comisaría de Olta continúe temporalmente en manos de la subcomisario Vanesa Brizuela.
Una dependencia clave para la seguridad de la zona
La Comisaría Distrito Olta forma parte de la estructura de la Unidad Regional V, con asiento en Chamical, y tiene bajo su responsabilidad la seguridad de una importante zona de los Llanos riojanos, con aproximadamente 8.000 habitantes.
La dependencia continúa interviniendo habitualmente en procedimientos policiales. En marzo de este año, por ejemplo, efectivos de la Comisaría de Olta participaron junto al CAPE en el operativo de búsqueda de un joven desaparecido en la zona del Dique de Olta.
También durante febrero se registró un procedimiento en el que una agente policial denunció haber sido agredida mientras intervenía en una gresca en la vía pública, hecho que quedó bajo investigación judicial.
Es decir, la dependencia continúa desarrollando normalmente sus tareas operativas, pese a la particular situación que atraviesa respecto de su conducción.
¿Quién dio las órdenes?
El interrogante que ahora permanece abierto es cómo se llegó a una situación en la que dos comisarios habrían recibido instrucciones para ocupar simultáneamente el mismo cargo.
Hasta el momento, no trascendió públicamente si se trató de una superposición de órdenes, un cambio dispuesto desde la superioridad que no fue comunicado correctamente o algún inconveniente administrativo dentro de la estructura policial.
Desde la comunidad se reclama fundamentalmente claridad, ya que una dependencia policial necesita contar con una cadena de mando precisa y conocida por sus propios efectivos.
La situación resulta todavía más llamativa porque, mientras la Policía continúa prestando servicio y atendiendo los requerimientos de los vecinos, la conducción formal de la comisaría permanece en una especie de limbo administrativo.
Por ahora, la subcomisario Vanesa Brizuela continuará al frente de la dependencia hasta que desde la Jefatura de la Policía de La Rioja se determine quién será finalmente designado como titular.
Desde El Federal se intentó conocer mayores precisiones sobre las órdenes de designación y la situación administrativa, aunque hasta el momento no se ha informado oficialmente cuál será la resolución definitiva.
La pregunta que queda instalada entre los vecinos de Olta es simple: ¿cómo puede una comisaría permanecer cuatro meses sin comisario y, cuando finalmente aparecen reemplazantes, presentarse dos al mismo tiempo?
