La Rioja no está fuera del mapa sísmico. Por el contrario, el oeste provincial se encuentra entre las áreas que presentan una peligrosidad sísmica elevada, de acuerdo con la actualización del mapa nacional elaborado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).

La pregunta que vuelve a cobrar importancia cada vez que se registra un movimiento fuerte es: ¿qué zonas de La Rioja están más expuestas a un terremoto de gran magnitud?

El oeste riojano, la zona que concentra la mayor peligrosidad

Según la actualización de la cartografía sísmica del INPRES, el oeste de La Rioja se encuentra en la categoría de peligrosidad 3, considerada elevada, mientras que buena parte del resto de la provincia se ubica en el nivel 2, de peligrosidad moderada.

Dentro de ese corredor occidental aparecen especialmente involucrados sectores de los departamentos Vinchina, Coronel Felipe Varela, General Lamadrid, Chilecito y Famatina, además de áreas próximas a la cordillera y a importantes estructuras geológicas.

Esto no significa que un terremoto vaya necesariamente a ocurrir en alguno de esos departamentos ni permite establecer una fecha. La peligrosidad sísmica es una estimación probabilística basada, entre otros factores, en la actividad sísmica registrada, las fallas geológicas, la profundidad de los eventos y la magnitud máxima considerada. Incluso el INPRES advierte que puede haber diferencias de peligrosidad entre localidades cercanas e incluso entre distintos puntos de una misma localidad.

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Vinchina y Villa Castelli: antecedentes que llaman la atención

El historial sísmico provincial ofrece un dato particularmente importante.

El 24 de octubre de 1957, un terremoto afectó fuertemente al oeste de La Rioja y produjo daños de consideración en Villa Castelli, Vinchina y Villa Unión, alcanzando una intensidad 7 en la escala de Mercalli Modificada, según documentación del propio INPRES.

Más recientemente, el 6 de febrero de 2026, un sismo de magnitud 4,9 tuvo epicentro aproximadamente 62 kilómetros al sur de Laguna Brava, 66 kilómetros al oeste de Vinchina y 77 kilómetros al noroeste de Guandacol. El movimiento fue sentido con intensidad 5 en Vinchina y Villa Castelli, y también fue percibido en Villa Unión, Pagancillo, Guandacol, Famatina y Chilecito.

El dato demuestra que la actividad sísmica no es una cuestión exclusivamente histórica y que el oeste riojano continúa registrando movimientos.

Chilecito y Famatina también aparecen en el mapa

El corredor comprendido entre Chilecito, Famatina y las zonas cordilleranas también registra actividad sísmica.

En agosto de 2025, por ejemplo, el INPRES registró un movimiento de magnitud 2,6 con epicentro ubicado 29 kilómetros al norte de Chilecito, que fue percibido en Famatina. En mayo de ese mismo año, otro sismo tuvo epicentro al noreste de Guandacol y fue sentido en Villa Unión.

Además, en 2024 se registró un movimiento de magnitud 2,9 con epicentro 32 kilómetros al oeste de Chilecito, percibido en Chilecito, Vichigasta y Vinchina.

¿Y la ciudad de La Rioja?

La capital provincial tampoco está completamente al margen. La zonificación sísmica del INPRES contempla a Capital dentro de sectores de peligrosidad sísmica, aunque el nivel no es equivalente al de las áreas occidentales de mayor amenaza. La clasificación oficial no debe interpretarse como una predicción de terremotos, sino como una herramienta para establecer criterios de construcción y prevención.

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El antecedente más preocupante

Uno de los datos que explica por qué La Rioja debe ser considerada dentro del escenario sísmico argentino es el gran terremoto ocurrido el 27 de octubre de 1894, asociado a la región San Juan–La Rioja.

El INPRES lo incluye entre los terremotos destructivos de la Argentina, con una magnitud estimada de 8,0 e intensidad máxima IX en la escala de Mercalli Modificada.

Por eso, hablar de un posible terremoto de gran magnitud en la región no es una hipótesis sin antecedentes históricos. Sin embargo, ningún organismo científico puede determinar actualmente cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto.

¿Qué departamentos deberían prestar especial atención?

Tomando como referencia la peligrosidad sísmica, los antecedentes históricos y la actividad registrada, el oeste de La Rioja es el sector que merece mayor atención.

Entre los departamentos que aparecen vinculados a esta zona se encuentran:

  • Vinchina
  • Coronel Felipe Varela
  • General Lamadrid
  • Famatina
  • Chilecito

También existen sectores de otros departamentos alcanzados por distintas categorías de zonificación sísmica. El mapa debe analizarse a escala local y no solamente por departamento, ya que las condiciones del terreno y la cercanía a estructuras geológicas pueden modificar la amenaza.

Un riesgo que no depende solamente del terremoto

Un terremoto no necesariamente se transforma en una catástrofe. El impacto depende también de la calidad de las construcciones, el tipo de suelo, la densidad urbana, la preparación de la población y el cumplimiento de las normas sismorresistentes.

El propio INPRES explica que la zonificación sísmica sirve, entre otras cosas, para determinar las acciones que deben contemplarse en el diseño de construcciones resistentes a los terremotos.

La conclusión es clara: La Rioja es una provincia sísmicamente activa y su sector occidental presenta una peligrosidad elevada. Los antecedentes de 1894 y 1957, sumados a los movimientos registrados en los últimos años, muestran que la prevención no debería comenzar después de un gran terremoto, sino mucho antes.

El interrogante no es si La Rioja puede volver a experimentar un terremoto importante —la historia demuestra que sí—, sino qué tan preparada estará la provincia cuando vuelva a ocurrir.