La investigación por el femicidio de Ana Cecilia Martorelli reveló una escalofriante planificación que, según la fiscalía y la querella, fue diseñada para engañar a la víctima y llevarla a una trampa mortal en un descampado de la Ruta Provincial 25, a unos 30 kilómetros de la capital riojana.

De acuerdo con la reconstrucción judicial, el 16 de enero de 2024 Matías Mauricio Márquez Glellel llamó a Martorelli utilizando una identidad falsa y el pretexto de contratar un flete para trasladar un supuesto generador. El contacto se realizó desde la casa de su tío, Hugo Glellel, principal acusado del crimen.

La mujer salió esa noche a bordo de su Volkswagen Saveiro para concretar el trabajo. Tras realizar algunas consultas sobre la existencia del supuesto generador, continuó viaje hacia el lugar indicado por los acusados. Mientras tanto, cámaras de seguridad registraron a Hugo y Matías Glellel saliendo juntos en motocicleta rumbo al mismo punto.

Ana Cecilia Martorelli

Según la acusación, al llegar al paraje La Ramadita, Cecilia fue emboscada. Hugo Glellel la habría golpeado en la cabeza con un objeto contundente hasta causarle la muerte. Luego, con la colaboración de su sobrino, colocaron el cuerpo dentro de la camioneta, le colocaron el cinturón de seguridad y prendieron fuego el vehículo para intentar ocultar el crimen.

La causa tiene a Hugo Glellel imputado como autor material y a Matías Márquez Glellel como partícipe necesario por haber ejecutado la comunicación y la logística del engaño. Ambos permanecen detenidos y se abstuvieron de declarar durante las audiencias indagatorias.

El abogado querellante Sergio Gómez calificó el caso como uno de los hechos más impactantes que le tocó investigar. “Nunca vi un crimen con semejante nivel de planificación y atrocidad”, afirmó.