[INVESTIGACIÓN] El Federal investigó la transferencia de Chamical Solar I y II, dos sociedades vinculadas a proyectos de energía solar en La Rioja. El acceso a la documentación oficial fue denegado y Martín Mariano Asconapé, director de las empresas, se negó a revelar el precio de la operación. La pregunta sobre las condiciones de la transferencia sigue sin respuesta pública.
La transferencia de las sociedades Chamical Solar I S.A.U. y Chamical Solar II S.A.U. suma un nuevo capítulo de opacidad en torno a los negocios energéticos de La Rioja. Después de solicitar información sobre las condiciones de la operación y requerir el expediente correspondiente a Arauco Energía SAPEM, El Federal no consiguió acceder a la documentación oficial que permitiría reconstruir los detalles de la transferencia.
Del otro lado, la respuesta del comprador tampoco despejó las dudas económicas. Martín Mariano Asconapé, director de ambas sociedades, contestó a través de Matías Asconapé que el precio y los términos de la transacción no serían informados.
“Los términos y condiciones de la transacción, incluido el precio, son confidenciales entre las partes, por lo que no puedo darlos a conocer”, señaló en su respuesta escrita.
La contestación llegó después de una consulta periodística concreta: cuánto se había pagado por las sociedades vinculadas a los proyectos solares de Chamical. La respuesta fue clara respecto de lo que el empresario no está dispuesto a revelar, pero no aportó información sobre el monto de la operación, su forma de pago ni los criterios utilizados para determinar el valor de las empresas, ni tuvo en cuenta que estamos hablando de predios construidos con fondos públicos.
Arauco autorizó la operación, según el comprador
En el mismo mensaje, Asconapé afirmó que la transferencia “cumplió con todos los procesos de autorización correspondientes por parte de Arauco Energía SAPEM”.
La declaración introduce una cuestión central: si existieron las autorizaciones correspondientes, ¿qué documentación las respalda, quiénes intervinieron y bajo qué condiciones se aprobó la operación?
El Federal solicitó el expediente a Arauco Energía SAPEM, pero hasta el momento de esta nota, no tuvo respuestas. De ese modo, la investigación quedó sin la posibilidad de contrastar documentalmente la afirmación del comprador con las actuaciones administrativas, las decisiones societarias y los eventuales informes de valuación que pudieran integrar el trámite.
La negativa de acceso no demuestra por sí sola que la transferencia haya sido irregular. Sin embargo, impide que la ciudadanía y el periodismo puedan examinar la documentación requerida para conocer cómo se desarrolló el procedimiento, qué fundamentos tuvo y cuáles fueron sus condiciones económicas.
Un precio que no se conoce
La confidencialidad invocada por el empresario deja sin respuesta uno de los interrogantes más relevantes de la operación: cuánto se pagó por Chamical Solar I y II.
Tampoco se informó, en la respuesta recibida, si las sociedades tenían activos, derechos sobre proyectos, contratos, obligaciones o pasivos que incidieran en su valoración. Sin esa información, no es posible establecer el valor económico de lo transferido ni evaluar las condiciones de la operación.
El argumento de la confidencialidad comercial fue la explicación ofrecida por el comprador. Pero la existencia de información comercial reservada no elimina la necesidad de examinar, por las vías legales correspondientes, las decisiones y autorizaciones de una operación en la que intervino Arauco Energía SAPEM, una empresa vinculada al Estado provincial.
El hermetismo como respuesta
La investigación de El Federal se encontró con dos obstáculos concretos: la no respuesta del expediente solicitado a Arauco Energía SAPEM y la negativa del comprador a informar el precio de la transacción.
No hay, con la documentación disponible hasta el momento, elementos suficientes para afirmar que existieron sobreprecios, perjuicios económicos o irregularidades administrativas. Pero tampoco se cuenta con la información necesaria para despejar esos interrogantes.
El resultado es una operación cuyos detalles económicos permanecen fuera del alcance de esta investigación periodística, mientras que la documentación oficial solicitada no pudo ser consultada.
Asconapé reiteró su invitación a visitar las obras de Chamical y manifestó su disposición a responder otras consultas. La invitación puede permitir conocer el avance de los proyectos, pero no reemplaza el acceso a los antecedentes administrativos y societarios de la transferencia, teniendo en cuenta que son fondos públicos que necesitan claridad y transparencia.
La pregunta que sigue pendiente es sencilla: ¿en qué condiciones se transfirieron Chamical Solar I y II y cuánto se pagó por ellas?
