Las selecciones latinoamericanas comenzaron a definir su suerte rumbo al Mundial de Qatar que se realizará dentro de un año y los fanáticos ya se ilusionan con ver los colores de su país en cancha. A más de 10 mil kilómetros de la nación que organizará la Copa más preciada del mundo del fútbol, cada simpatizante hizo la cuenta para estar en los estadios a partir del 21 de noviembre del 2022. Aunque hay una opción más: trabajar en el suelo encargado de albergar la competencia.

Una propuesta tan seductora como osada y exótica que aparece como una alternativa más para estar en tierras qataríes durante el 2022. El argentino Carlos Díaz está a cargo de la consultora PHRS y advierte que actualmente están en busca de más de 300 empleados latinoamericanos para el rubro de gastronomía y hotelería del “segmento de lujo” para empezar a trabajar en el corto plazo, con contratos que van desde uno a tres años.

Si bien la FIFA tiene un plan para captar voluntarios de cara a los distintos torneos que organiza, también existe la posibilidad de trabajar en Qatar durante el 2022 especialmente en el sector turístico. Según Díaz, la búsqueda de latinoamericanos se debe a su experiencia en estos roles pero también a la calidez que presentan con los visitantes. El encargado de rastrear a los trabajadores detalla que cualquiera que tenga interrogantes sobre las propuestas tiene la opción de pedir referencias sobre su trayectoria que se repartió entre Mar del Plata, Bariloche, África y Qatar. Si bien se destacan las búsquedas en el país que recibirá la Copa del Mundo, advierte que también recluta empleados para proyectos en Arabia Saudita, Baréin, Kuwait o Dubai.

“No ofrecemos trabajos temporarios de dos o tres meses. No ofrecemos Work and travelIntership o pasantías. Lo que ofrecemos son puestos de trabajo, contratos de trabajo formales. Mínimo un año, que es lo que establecen todas las empresas de tiempo de permanencia”, aclara ante Infobae a un año de la Copa del Mundo.

—¿Cuáles son los puestos que hoy están disponibles o lo estarán en el corto plazo para Qatar?

— Puntualmente estamos haciendo la búsqueda para la apertura de dos hoteles muy grandes en Qatar. Estos dos hoteles nos están requiriendo casi 300 personas. Uno tiene una característica distinta que tiene un parque acuático, entonces estamos buscando por ejemplo 60 guardavidas. Y después todas las posiciones dentro de un hotel: jardinero, mantenimiento, mozos de restaurante, anfitriones, personal para el spa, para la recepción, cadetes…. Es decir, todas las áreas del hotel están requiriendo perfiles de Latinoamérica en estos dos proyectos en particular.

— ¿Por qué la oferta es para latinoamericanos?

— En principio porque en el segmento de gastronomía y hotelería que nosotros trabajamos, que es solamente de lujo, en todos estos hoteles hay algún restaurante o concepto latinoamericano. Ya sea peruano o de concepto de comida Nikkei –que es fusión entre la gastronomía peruana y la japonesa– o restaurantes mexicanos, argentinos, brasileros. Entonces todos estos lugares requieren personal de los países. Saliendo de la parte de gastronomía, los perfiles latinoamericanos son muy requeridos por el estilo y la calidad de servicio que brindamos. No sólo de Argentina, Latinoamérica en general. Tenemos una historia desde México a Argentina de recibir a turistas, de estar en contacto con turistas de distintos lugares o turismo interno. Todos nuestros países están como muy formados. Tenemos esa calidez y empatía que se genera con el cliente que es notoria. Yo habiendo contratado latinoamericanos, europeos y asiáticos veía claramente la diferencia y la satisfacción del cliente que era mucho más con los latinoamericanos. Segundo, estamos muy bien formados académicamente. Y, tercero, la mayoría de la gente que trabaja en turismo habla muy bien inglés, que eso es una condición excluyente.

— ¿Cuáles son los dos o tres requisitos excluyentes para postularse?

— Inglés es fundamental, un nivel fluido que la persona pueda comunicarse fluidamente con un cliente o su compañero de trabajo, porque muchos trabajan back of the house, en la parte de atrás, que no están en contacto con clientes pero sus compañeros de trabajo son de Filipinas, de China, de Alemania… Tener algo de experiencia, no necesariamente tener mucha experiencia, sí tener algo de experiencia. Y tercero la cuestión de personalidad, adaptabilidad y flexibilidad. Estas son cuestiones más subjetivas, más difícil de detectar, pero son fundamentales. Yo cuando estaba a cargo de dos hoteles allá tenía más de mil empleados de 50 nacionalidades. Entonces uno comparte y convive con tanta gente de distintas culturas que sí o sí necesitas cierta flexibilidad. Además los empleados residen todos en el mismo lugar, hay grandes Village, que son grandes casas con muchas habitaciones, tipo hostel. Tal vez una camarera de México va a compartir con una de Filipinas. En Latinoamérica tenemos una cintura para salir de situaciones complejas por nuestra formación: desde que somos jóvenes vivimos en crisis desde México hasta Argentina.

— ¿Los contratos son de un año a tres?

— Correcto, exactamente. No ofrecemos trabajos temporarios de dos o tres meses. No ofrecemos Work and travel, Intership o pasantías. Lo que ofrecemos son puestos de trabajo, contratos de trabajo formales. Sí, de mínimo un año, que es lo que establecen todas las empresas de tiempo de permanencia porque para la empresa es costoso traer alguien de Colombia, por ejemplo, a trabajar a Qatar. No sólo por el pasaje, también por visados y demás cuestiones a invertir. Exigen un mínimo de permanencia de un año y luego dos o tres o el tiempo que quieran quedarse. Son contratos abiertos.

— ¿Aproximadamente cuántas personas de las que eligieron en Latinoamérica ya están trabajando en Qatar?

— En Qatar actualmente nosotros empleamos gente para un restaurante que ya abrió… Estoy haciendo un cálculo así en el aire porque hicimos el año pasado la apertura de un restaurante peruano. En este momento hay, aproximadamente, en Qatar residiendo 20 personas y en proceso, ya con el contrato de viaje y a la espera de visado, otras 25 personas más. Luego tenemos otros proyectos en otros destinos.

— Para aclarar, porque habrá muchos interesados en ir a Qatar para ver el Mundial: se va a trabajar, no es que se pueden organizar los tiempos para ir a ver a tu selección…

— Uno va a trabajar y tiene un contrato de trabajo, con nueve horas de permanencia. Es igual que acá: ocho horas de trabajo con una hora de refrigerio, almuerzo o cena. Y un día de descanso por semana que siendo hotelero y gastronómico todos sabemos que generalmente no son los fines de semana, son durante la semana. Pero eso es como en todo trabajo, uno cuando empieza si logra coordinar con sus compañeros de trabajo o su jefe para tomarse un día o ir a ver un partido y demás… Pero cualquier persona que comience ahora a trabajar va a estar para la época del Mundial.“Lo positivo es la propuesta, la experiencia de vida, compartir con distintas nacionalidades”, dice Díaz (Foto: Reuters)

— De estas experiencias que has tenido de postular gente para estos puestos laborales, ¿Qué cosas positivas y qué cosas negativas contarías para ser claro con la gente?

— Lo positivo es la propuesta, la experiencia de vida, compartir con distintas nacionalidades, más allá de una experiencia laboral realmente te abre la cabeza porque vos compartís y ves otra realidad completamente distinta a la nuestra. Eso es lo positivo, además del salario en dólares y todos los beneficios porque los contratos cubren absolutamente todo, la persona no paga nada. Los tickets, los visados, las vacaciones son pagas, las empresas cubren el alojamiento, las comidas, el transporte. Es decir, no hay ningún tipo de gasto. La parte no tan positiva es que es son países árabes con los que trabajamos. Hay cuestiones restrictivas que tal vez nos chocan un poco. El tema de alcohol, por ejemplo. Uno no va al supermercado y compra una cerveza, eso está prohibido, no se puede. Tema de la droga también está prohibida. Las cuestiones de muestras de afecto en la calle también por una cuestión de respeto no están permitidas. Uno puede estar con su pareja en la calle abrazado o dándose un beso en público, no se puede. No va a pasar nada, no es que te van a meter preso, pero sí te van a llamar la atención, se acerca alguien y te dice algo. No hay policía religiosa en Qatar.

— ¿En tema salarios se puede dar una referencia posible?

— Estos son contratos de trabajo y las empresas contratantes cubren absolutamente todo: los pasajes al inicio y al finalizar el contrato, los visados, el alojamiento, las comidas, el transporte y las vacaciones son pagas. Los salarios varían. Hoy un salario inicial, para cualquier posición, un guardavidas, hoy le están pagando 450 dólares netos. Este salario se paga en moneda local, las empresas abren una cuenta bancaria y allí depositan todos los meses el salario. A diferencia de nuestros países en Latinoamérica, no hay restricciones cambiarias, no hay fluctuaciones del dólar, para que tengas una idea en Qatar el valor del dólar es el mismo hace seis años. No hay inflación, ni ningún tipo de restricción cambiaria. La persona puede ir al banco, retirar su dinero, ir a cualquier casa de cambio y comprar dólares, euros o la moneda que quieran.

— Conociendo la sociedad de Qatar, ¿crees que se van a flexibilizar durante el Mundial ciertas situaciones sociales?

— Mi socia de la consultora está viviendo actualmente en Qatar, es Argentina y reside hace cinco años allá. Van a establecer como una “Fan Zone” donde se va a poder beber alcohol, pero no se va poder entrar al shopping tomando una cerveza o circular por la calle con cerveza. Van a tener mucho control con el tránsito, que las personas que conducen no estén alcoholizadas.“Hace más de 20 años que estoy en la industria”, argumenta Díaz a la hora de respaldar las ofertas laborales

— Imagino que mucha gente está interesada en las propuestas disponibles, pero ¿Cómo se pueden quedar ellos tranquilos que detrás de estas propuestas no hay nada extraño?

— Es una pregunta frecuente, sobre todo en el caso de las mujeres en particular que les ofrecen este tipo de trabajos en los países del Golfo. Nosotros somos una empresa que hace más de dos años estamos en el mercado. Particularmente actualmente estoy en Mar del Plata, dirijo la empresa desde acá. Hace más de 20 años que estoy en la industria. Acá en Mar del Plata trabajé en el Costa Galana, el Sheraton, Hermitage, estuve en el Llao Llao en Bariloche. Después tuve dos experiencias en África con dos hoteles de lujo y la última experiencia fueron cuatro años viviendo en Qatar a cargo de dos hoteles de lujo de la cadena Kempinsk. Mi nombre está dentro del mundo hotelero y cualquiera puede pedir referencia en cualquiera de estos lugares. Entonces para mí es el valor fundamental que tenemos en nuestra empresa, la experiencia en el rubro. Eso por un lado. Y segundo punto, nosotros trabajamos solamente con el segmento de lujo en la hotelería y gastronomía. ¿Por qué trabajamos solamente con este segmento? Porque de esta manera nosotros nos quedamos tranquilos que todos los candidatos que apliquen a través de PHRS tengan las mejores propuestas laborales, tengan los mejores lugares para ir a vivir, no tengan problemas con los visados, con los pasajes. Y nosotros acompañamos a todos los candidatos en todo el proceso, no es que nosotros conseguimos el candidato para el hotel, el hotel te lo entrevista, le manda la oferta y nosotros nos desentendemos. No, hacemos todo un seguimiento del candidato e inclusive cuando llega a destino. Cuando llega a destino nos aseguramos que el lugar donde viven sea lo permitido por la empresa y si no, hablamos con la empresa. Eso sí, las personas que aplican con nosotros son empleados de las empresas, no son empleados nuestros. Nosotros somos una empresa de reclutamiento o intermediación laboral. Los contratos de trabajo están hechos con las empresas contratantes, en Qatar, en Arabia Saudita, en Baréin, en Kuwait o en Dubai.

— Las reglamentaciones laborales, las culturas laborales, las leyes a cumplir son distintas en el mundo occidental que en el mundo árabe, ¿con qué se encontraría una persona que es contratada allá?

— Las leyes laborales allá son completamente distintas a las nuestras. Sí lo que aseguran es la calidad de vida de la persona, del empleado. El Estado de los distintos países le presta mucha atención a eso, si hay alguna denuncia o demás. Las leyes laborales son completamente distintas: el período de prueba es de seis meses. Una vez pasado el período de prueba el empleado ya queda como personal por tiempo indeterminado, pero la empresa puede determinar despedirlo en cualquier momento siempre y cuando se pague una indemnización que está regida y que les pague el ticket de repatriación. Es decir, es obligación de las empresas contratantes en caso de un despedido o una renuncia que les paguen el pasaje de regreso a su país de origen. Ninguna persona que queda desempleada en estos países se queda en el país. En eso tienen muchos controles para evitar que la gente se quede en el país sin trabajo. Además tienen un sistema de sponsor, vos para entrar al país una empresa tiene que ser tu sponsor, entonces esa empresa es responsable de todos tus actos, dentro del ámbito laboral y fuera del ámbito laboral. Nosotros hemos tenido casos en Qatar que empleados se iban de paseo, a tomar algo o a bailar y demás, volvían ebrios o tenían algún accidente y la Policía inmediatamente llama a la empresa porque es responsable por esa persona. Gente del hotel, personal de recursos humanos, tenía que ir hasta la comisaría o donde estuviera detenido para arreglar todo. Y obviamente de ahí era causal de despedido en este caso puntual de un altercado. Hay cuestiones que son muy restrictivas como el tema del alcoholismo, las drogas… No está permitido y cualquier persona que encuentran estando borracho o tienen un accidente borracho los sacan del país inmediatamente. No hay tolerancia.

— Algunas de las noticias que llegaron durante las construcciones de los estadios de Qatar estuvieron relacionadas con las denuncias de los obreros por las condiciones laborales, ¿qué podés aportar sobre las condiciones laborales teniendo en cuenta que llegan estas referencias?

— Está legislado ahora. Porque durante la construcción de los estadios las condiciones de los empleados de la construcción… La verdad que vivían en condiciones infrahumanas, es real. Hoy por hoy eso ya no es así, hay muchísimas más restricciones porque todo el mundo está enfocando a Qatar en cuestiones de derechos humanos. Hoy por hoy la situación es completamente distinta. Por eso nosotros solamente trabajamos en el segmento de lujo de gastronomía y hotelería porque nos aseguramos de esto: cuando firmo un contrato con una empresa le digo “Ok, pero primero mandame foto de cómo es el alojamiento del personal”. Si veo que las condiciones no van, prefiero que no porque tenemos cierta responsabilidad. Si bien el empleado firma un contrato con la empresa, nosotros tenemos compromiso moral con los candidatos que mandamos. Estas cuestiones que marcas suceden en otras industrias, no suceden en la industria con la cual nos manejamos que es la hotelería y gastronomía de lujo. Nosotros como empresa nos aseguramos especialmente de esto para evitar cualquier inconveniente.

Los ocho estadios designados para el Mundial están ubicados a muy corta distancia entre sí

Infobae