*Por Angel Flores

Germina de a poco un sentimiento reivindicativo inesperado de la década menemista. Y es que en las filas en el crecimiento de Javier Milei, se consolidan las políticas de Carlos Menem con nombres y apellidos de los 90´.

La ensoñación que benefició, sobre todo, a una clase media que accedió a viajar al exterior y a comprar en cuotas autos, propiedades y casi cualquier producto importado, es uno de los pilares de los discursos de Milei.

El recuerdo de la década menemista funciona, a la vez, como evocación de la última vez que la política encontró una receta eficaz para vencer la inflación, ese enemigo poderoso, implacable y que siempre vuelve.

Mientras se profundizan las internas en el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, la imagen de Javier Milei crece. Parece un síntoma de rebeldía al sentido común imperante, dominado por posiciones centroizquierdistas y progres, en lo político, y mercadointernistas y proteccionistas, en lo económico. Desde España, el líder libertario declaró a su movimiento “productiva y moralmente superior” al resto. El diputado argentino lo hizo desde un púlpito que montó en Madrid la agrupación Vox, de Santiago Abascal. Es una organización conectada a partidos y figuras de derecha, entre las que resaltan Giorgia Meloni, Jair Bolsonaro y Donald Trump, una nueva internacional que se reivindica sin ambages ultraconservadora.

En la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires se verá mañana un anticipo de ese revival menemista. Convocados por el legislador Ramiro Marra (considerado el armador político de Milei), se presentarán tres de las espadas principales que tuvieron los dos gobiernos del riojano: Carlos Corach, Domingo Cavallo y el hermano Eduardo Menem.

Entre añoranzas por 1 peso = 1 dólar, extraviado en el tiempo, habrá recuerdos de tiempos idos y la presentación del libro “Los 90: la Argentina de Menem”.

El libro de ex funcionarios menemistas que compilaron Corach y Eduardo MenemEl libro de ex funcionarios menemistas que compilaron Corach y Eduardo Menem

La Rioja tiene fuertes vínculos y afición por Carlos Menem, y esto abre un impensado camino político o al menos otra alternativa, que Milei ensambla con el expresidente argentino, renaciendo nuevamente su presencia que se refleja en las encuestas y sus números, Milei no para de crecer, especialmente entre los jóvenes.

Las consecuencias en la provincia de los caudillos pueden ser impensadas, por el arraigo de Menem, su recuerdo y sus políticas de derecha que hoy reivindica Milei, como un estandarte dentro de la nueva fuerza que lidera.