Como cada 31 de diciembre, la provincia vivió el tradicional Tinkunaco, una de las expresiones religiosas y culturales más profundas de la identidad riojana. La ceremonia fue presidida por el obispo Dante Braida y contó con la participación de autoridades provinciales, entre ellas la vicegobernadora Teresita Madera, con la sorpresiva ausencia del gobernador Ricardo Quintela.

Aunque oficialmente no está confirmado, medios locales indican que Quintela priorizó descansar en Cariló.

Testigos aseguran que fue un encuentro “raro”, asegurando que la convocatoria de los riojanos, no fue como otros años, “hubo poca gente”.

La ceremonia central tuvo lugar en la Plaza 25 de Mayo, con las tradicionales procesiones y el encuentro de las imágenes, en un marco de profunda devoción popular. El solemne acto religioso fue presidido por el obispo Dante Braida y, en representación del Poder Ejecutivo provincial, participó la vicegobernadora Teresita Madera, el Secretario General de la Gobernación Ricardo Herrera y el ministro de Vivienda, Tierras y Hábitat Social Ariel Puy Soria. De igual manera, estuvo presente el intendente capitalino Armando Molina, la senadora nacional Florencia López y los diputados nacionales Sergio Casas e Hilda Aguirre de Soria. 

La vicegobernadora sostuvo que “son tiempos difíciles, pero los riojanos tenemos la fortaleza de los que han sido nuestros santos, pero también de todos los que han ido forjando nuestra Rioja. Estoy convencida que vamos a salir adelante y vamos a poder encontrar esos espacios para el encuentro y volver a encontrar el camino para que nuestra gente esté mejor”.

La ceremonia siempre pone a oficialistas y oposición juntos ante San Nicolás de Bari y el Niño Jesús Alcalde. Pero esta vez, ninguno de los referentes de la oposición como Martín Menem o “Lule”, estuvieron presentes.

Las especulaciones indican que no viajaron por el rechazo de muchos al dejar a La Rioja, fuera del presupuesto con los fondos extra coparticipables. Otros, aseguran que no vinieron por el intenso trabajo en la estrategia de Milei para las nuevas batallas en el Congreso:  la reforma laboral; los cambios en la ley de glaciares; el Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria y el nuevo Código Penal.

Lo cierto es que “el olor de la ceremonia”, dejó más espectativas por las internas políticias, de cara a todo lo que viene en el 2026. Figurar en primera foto fue casi la prioridad de los actuales funcionarios del Gobierno.

Y lo más preocupante fue la poca convocatoria del riojano de a pie. Quizás sin fé, la excusa del calor, o lo que todos comentaron por debajo, la imagen de una gestión política que se encuentra el camino.