La Rioja atraviesa una preocupante seguidilla de estafas cometidas mediante engaños digitales, llamadas telefónicas y falsas promociones. En pocos días, se denunciaron hechos millonarios en Chilecito, Chepes y Olta, con víctimas de distintas edades y modalidades cada vez más sofisticadas.
Uno de los casos más graves ocurrió en Chilecito, donde un hombre de 39 años perdió más de cuatro millones de pesos tras caer en una falsa atención al cliente. La víctima intentaba resolver un inconveniente con el pago de un servicio de internet y, al buscar un número en internet, se comunicó con una línea que simulaba pertenecer a Tarjeta Naranja. Del otro lado, un supuesto operador lo convenció de realizar una videollamada y compartir pantalla. A partir de allí, los estafadores accedieron a sus aplicaciones bancarias y billeteras virtuales, desde donde realizaron transferencias, tomaron préstamos y efectuaron consumos con tarjeta, vaciando sus cuentas. El dinero terminó disperso en cuentas de distintas entidades financieras.
Otro hecho fue denunciado en Chepes, donde una mujer advirtió que habían gestionado a su nombre un préstamo de 820 mil pesos sin su consentimiento. La maniobra se habría concretado mediante un llamado telefónico, y el crédito quedó distribuido en 24 cuotas, generando una deuda final superior a los 2,3 millones de pesos. Al detectar movimientos irregulares, la damnificada acudió de inmediato a la Policía, que inició actuaciones para identificar a los responsables.
En Olta, un hombre denunció haber sido víctima de una estafa millonaria luego de recibir un mensaje promocional que utilizaba la imagen de una reconocida empresa de combustibles. A través de esa falsa oferta, fue inducido a descargar una aplicación que permitió el acceso remoto a su teléfono. En cuestión de minutos, desconocidos realizaron varias transferencias electrónicas hacia una cuenta radicada en otra provincia, vaciando por completo su cuenta sueldo, con un perjuicio superior a los tres millones de pesos.
También en Chilecito, una mujer de 64 años sufrió una de las estafas más cuantiosas registradas en los últimos días. Todo comenzó cuando un supuesto interesado en alquilar una cabaña de su propiedad le envió un comprobante de transferencia por un monto mayor al acordado. Luego, personas que se hicieron pasar por operadores bancarios la contactaron y, mediante amenazas vinculadas a bloqueos de cuentas y problemas crediticios, la convencieron de realizar transferencias y solicitar préstamos, incluso involucrando cuentas de familiares. El daño económico supera los 39 millones de pesos, además de más de 2 mil dólares. Tras recibir asesoramiento bancario, la mujer comprendió que se trataba de un engaño y radicó la denuncia.
Consejos para no ser víctima
–No compartir pantalla ni datos personales (claves, códigos, tokens) ante llamados o mensajes no verificados.
–Desconfiar de promociones, premios o errores de transferencias que generan urgencia o presión.
–Nunca descargar aplicaciones sugeridas por desconocidos.
–Verificar siempre los números oficiales de bancos y empresas desde sus sitios web oficiales.
–Cortar la comunicación de inmediato ante amenazas o pedidos inusuales y consultar con la entidad bancaria.
–Denunciar rápidamente cualquier movimiento sospechoso para intentar frenar operaciones y aportar datos a la investigación.
