Durante décadas, hablar de olivos en Argentina fue hablar de La Rioja. La provincia construyó una identidad ligada al varietal Arauco, a sus extensas fincas y a una tradición que la convirtió en una referencia nacional. Sin embargo, desde Mendoza comienza a surgir un proyecto que no solo busca preservar la historia olivícola cuyana, sino también posicionarse como un nuevo gigante del sector.
En el departamento mendocino de Maipú, una reserva de más de 14 hectáreas alberga actualmente más de 5.000 olivos centenarios rescatados de distintos puntos de la provincia. Se trata de la Reserva de Olivos Centenarios “Parque Los Inmigrantes”, un emprendimiento impulsado por el productor agrícola Emilio Cicero y su familia, que nació en 2015 como una iniciativa de conservación y que hoy está a punto de abrir sus puertas al público.
Lo que comenzó como el rescate de ejemplares condenados a desaparecer por el avance inmobiliario y los cambios productivos terminó convirtiéndose en un verdadero santuario de árboles históricos.
Pero detrás de la preservación también aparece una señal que inevitablemente despierta comparaciones con La Rioja.
Durante una entrevista, a Cicero le preguntaron directamente si pretendía disputarle a la provincia riojana el prestigio de poseer algunos de los olivos más antiguos del país.
“¿Le vas a pelear a La Rioja el olivo más antiguo?”, fue la consulta.
“(Risas) No es la idea. La idea es que vivan. Pero sí puedo garantizar que los que están alrededor de estos círculos tienen entre 120 y 130 años”, respondió.
El productor agregó un dato que llamó especialmente la atención de especialistas del sector:
“Lo que más nos asombra es que son arauco originalmente. Lo vemos en los brotes que salen abajo y en algunas aceitunas que han dado. Eso nos demuestra que no han sido injertados”
La variedad Arauco es considerada un emblema de la olivicultura riojana y constituye uno de los principales patrimonios genéticos de la actividad en Argentina. Que Mendoza conserve miles de ejemplares centenarios de esta variedad representa un dato significativo dentro de la disputa silenciosa por el liderazgo olivícola nacional.
“Tener un arauco original de estas características nos enorgullece. Haber podido salvar esto, para mí, es algo enorme”, destacó Cicero.
La carrera por el liderazgo
La Rioja continúa siendo una de las provincias más identificadas con la producción de aceitunas y aceite de oliva, especialmente por la presencia histórica del Arauco y por la importancia que el sector tiene en su economía regional.
Sin embargo, Mendoza viene apostando fuerte a la diversificación agrícola y al crecimiento de la industria olivícola. En los últimos años, la provincia incrementó inversiones en olivares modernos, tecnología de extracción y producción de aceites premium orientados a mercados internacionales.
La creación de un parque con más de 5.000 olivos centenarios aparece como una nueva pieza dentro de esa estrategia: preservar el patrimonio, impulsar el turismo rural y reforzar la identidad olivícola mendocina.
Mientras La Rioja sigue defendiendo su título histórico de cuna del Arauco argentino, Mendoza muestra cada vez más señales de que quiere convertirse en el principal polo olivícola del país.
Y aunque Emilio Cicero evita hablar de competencia, la pregunta ya está instalada: ¿podrá Mendoza desafiar el reinado riojano en una actividad que durante décadas tuvo dueño indiscutido?
La batalla del olivo argentino acaba de sumar un nuevo capítulo.
