En tiempos donde las historias de esfuerzo suelen pasar desapercibidas, una publicación realizada en redes sociales por una vecina de Villa Unión logró conmover a cientos de personas. El motivo tiene nombre y apellido: Dominga, una mujer humilde y trabajadora que cada día recorre largos kilómetros a pie para estudiar, colaborar con la comunidad y regresar sola a su hogar por una ruta considerada peligrosa.
La historia fue compartida por Estefanía Nieva Cerezo a través de Facebook, donde destacó el compromiso y la solidaridad de Dominga, una vecina que asiste diariamente a clases tanto en el Centro Socio Cultural de Villa Unión como en la modalidad educativa EPJA. Además, colabora activamente con la Parroquia Nuestra Señora del Rosario.
“Dominga no falta nunca. Siempre está. Siempre ayuda. Siempre suma”, expresó Estefanía en su publicación, que rápidamente comenzó a viralizarse.
Sin embargo, detrás de ese ejemplo de dedicación existe una realidad preocupante. Según relató la vecina, Dominga camina aproximadamente cinco kilómetros para llegar a las instituciones donde estudia y presta servicio comunitario. Al finalizar sus actividades, cerca de las 21.15, debe emprender el regreso a pie hasta el barrio El Molle, pasando la Grutita de San Antonio.
El trayecto, especialmente durante la noche, implica atravesar sectores oscuros y transitados por vehículos que muchas veces circulan sin luces, aumentando considerablemente el riesgo de sufrir un accidente.
“No quiero esperar a que pase algo para recién lamentarnos”, señaló Estefanía, quien además hizo un llamado a la comunidad, a las autoridades municipales y a cualquier persona que pueda colaborar para garantizar que Dominga llegue a su hogar de manera segura.
Entre las alternativas propuestas figuran aportes para combustible, la disponibilidad de un vehículo para trasladarla o la organización de un sistema de acompañamiento. La propia autora de la publicación incluso ofreció su automóvil para ayudar cuando sea necesario.
La historia despertó una ola de solidaridad entre vecinos de Villa Unión, quienes comenzaron a compartir el mensaje con la esperanza de encontrar una solución para una mujer que, lejos de pedir ayuda para sí misma, dedica gran parte de su tiempo a estudiar, colaborar y servir a los demás.
“Dominga merece llegar a su hogar segura. Merece el cuidado de la comunidad a la que tanto aporta”, concluyó la publicación
Ahora, la esperanza está puesta en que el mensaje trascienda las redes sociales y se transforme en una respuesta concreta para quien, día tras día, demuestra que el compromiso y la voluntad pueden superar cualquier distancia.
