La situación económica continúa golpeando con fuerza a los hogares de Chilecito. En un contexto de inflación acumulada, caída del poder adquisitivo y crecientes dificultades para llegar a fin de mes, una decisión tomada por un grupo de concejales encendió la polémica en el departamento.
Según se informó, el Concejo Deliberante aprobó la incorporación de un cargo del 15% sobre las boletas de energía eléctrica, un monto que será destinado al municipio. La medida implica que, además de afrontar el costo del consumo eléctrico, los usuarios deberán pagar un porcentaje adicional que incrementará aún más el valor final de las facturas.
El nuevo recargo del 15% que deberán pagar los usuarios de EDELaR en Chilecito no fue una decisión administrativa ni una imposición externa: tuvo nombres y apellidos. Votaron a favor los concejales Luis Millicay, Eduardo Moreno, Pablo Corzo, Matías Díaz Moreno y Juan Carlos Gómez, del bloque Ciudadanos, cercano al intendente Rodrigo Brizuela y Doria; Manuel Guevara, Gastón Gallardo y Marcelo Valverde, del bloque 19 de Febrero, identificado con Silvia Gaitán; y la concejal radical Mabel Molina, de Juntos por Rioja. Mientras gran parte de la dirigencia provincial responsabiliza al Gobierno Nacional por el impacto de las tarifas, fueron estos representantes locales quienes avalaron sumar una nueva carga sobre una factura que muchos chileciteños ya consideran imposible de pagar.
El tema no es menor. En numerosos barrios de Chilecito, vecinos vienen denunciando desde hace meses que las boletas de luz llegan con valores que consideran excesivos para sus ingresos. Jubilados, trabajadores informales, empleados públicos y comerciantes aseguran que cada mes se vuelve más difícil cumplir con el pago de los servicios básicos.
La aprobación del nuevo recargo despertó fuertes críticas debido a que, mientras desde distintos sectores políticos se responsabiliza exclusivamente al Gobierno Nacional por el aumento de las tarifas energéticas, la decisión de sumar una nueva carga sobre la factura fue votada por representantes locales.
Para muchos vecinos, la contradicción resulta evidente: por un lado se cuestionan los incrementos en el costo de la energía, pero por otro se aprueban mecanismos que terminan encareciendo aún más la boleta que llega a los hogares. El malestar crece especialmente entre quienes sostienen que el problema ya no pasa únicamente por el valor de la energía, sino también por la acumulación de tasas, impuestos y cargos adicionales que terminan elevando el monto final a pagar.
El debate también pone sobre la mesa el rol de los cuerpos legislativos municipales y provinciales en la conformación de los costos que enfrentan los ciudadanos. Mientras la discusión pública suele concentrarse en las decisiones nacionales, distintas medidas aprobadas a nivel local tienen impacto directo en el bolsillo de los contribuyentes.
En Chilecito, la decisión ya comenzó a generar repercusiones políticas y sociales. Sectores de la comunidad reclaman explicaciones sobre el destino de los fondos que se recaudarán mediante este nuevo cargo y cuestionan la oportunidad de implementar una medida de este tipo en un escenario económico complejo.
Con salarios que en muchos casos quedaron rezagados frente al aumento del costo de vida y con familias que deben elegir qué cuentas pagar cada mes, la incorporación de un nuevo porcentaje sobre las facturas de electricidad promete convertirse en uno de los temas más controvertidos de la agenda local en las próximas semanas.
La pregunta que hoy se hacen muchos chileciteños es simple: si las boletas ya resultan difíciles de pagar, ¿era este el momento adecuado para agregar una nueva carga sobre uno de los servicios esenciales?
