Este 15 de marzo se cumplen 31 años de la muerte de Carlos Menem Jr., hijo del entonces presidente argentino Carlos Saúl Menem, en un episodio que aún hoy genera interrogantes y debate en la opinión pública.

El joven piloto falleció el 15 de marzo de 1995, cuando el helicóptero que conducía cayó en un campo cercano a la Ruta Nacional 9, a la altura de Ramallo, en la provincia de Buenos Aires Province. En la aeronave también viajaba el piloto automovilístico Silvio Oltra, quien murió en el acto.

La versión oficial: un accidente

La investigación judicial determinó que el helicóptero Bell 206 Jet Ranger volaba a baja altura cuando impactó contra cables de alta tensión que cruzaban la zona rural.

El choque habría provocado la pérdida de control de la aeronave y su posterior caída. Con base en pericias técnicas y testimonios de testigos, la Justicia concluyó que se trató de un accidente aéreo, y la causa fue cerrada bajo esa hipótesis a fines de los años 90.

Años después, incluso se realizó una exhumación del cuerpo de Menem Jr., en la que no se encontraron restos de proyectiles ni evidencias de un ataque armado, lo que reforzó la teoría del accidente.

Las sospechas de atentado

Sin embargo, desde el primer momento la madre del joven, Zulema Yoma, sostuvo que su hijo había sido víctima de un atentado.

La ex primera dama denunció que el helicóptero podría haber sido atacado a balazos o sabotado, y cuestionó diversas irregularidades en la investigación. Entre ellas mencionó la destrucción de partes de la aeronave antes de completar todas las pericias y la aparición de supuestas perforaciones compatibles con impactos de bala.

Testigos muertos y un giro inesperado

Con el paso de los años, el caso sumó nuevos elementos que alimentaron las dudas. Algunos testigos vinculados al hecho murieron en circunstancias que fueron consideradas sospechosas por la familia.

En 2016 se produjo además un giro inesperado: el propio Carlos Saúl Menem, quien durante años había respaldado la hipótesis del accidente, declaró ante la Justicia que creía que su hijo había sido víctima de un atentado.

Pese a esa afirmación, nunca aparecieron pruebas contundentes que confirmaran esa versión.

Un misterio que persiste

A más de tres décadas del hecho, la Justicia argentina mantiene que no hay elementos suficientes para sostener que se trató de un atentado.

Sin embargo, las sospechas de la familia, las inconsistencias denunciadas en la investigación y el contexto político de la Argentina de los años 90 mantienen vivo el debate.

La muerte de Carlos Menem Jr. sigue siendo uno de los episodios más enigmáticos de la historia reciente del país: un accidente para la Justicia, pero un presunto atentado para quienes aún creen que la verdad nunca se reveló por completo.