[REDACCIÓN EL FEDERAL] Un dirigente identificado públicamente en distintos ámbitos como “Tolola” Saúl, ladero del intendente capitalino Armando Molina y referente del CEPAR Norte, quedó en el centro de una fuerte polémica luego de realizar comentarios en redes sociales que fueron cuestionados por usuarios como discriminatorios hacia personas con sobrepeso.
La controversia se originó a partir de una publicación humorística realizada por una dirigente libertaria, quien compartió una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía junto al influencer riojano Ángel Gabriel Bustos, simulando estar en un aeropuerto rumbo al Mundial.
Entre los comentarios apareció el de Tolola Saúl, quien escribió: “¿Vienen butacas triples x persona?”. El caso adquirió una dimensión especial porque Bustos suele compartir públicamente en sus redes sociales su proceso de descenso de peso y su lucha contra la obesidad, tema sobre el que ha hablado en numerosas oportunidades.
Lejos de retractarse, el comentario fue profundizado cuando Bustos respondió irónicamente: “Las butacas en business son muy cómodas, deberías probarlas”.
También hubo críticas de otros usuarios. Uno de ellos le preguntó directamente si tenía problemas con las personas con sobrepeso y si su comentario no constituía una forma de discriminación. La respuesta de Saúl volvió a generar rechazo: “No, al contrario. Tiene que ser ley o obligatorio de empresas de vuelo”, escribió.
Las capturas comenzaron a circular rápidamente y provocaron una catarata de cuestionamientos. Algunos usuarios calificaron sus expresiones como ofensivas, mientras que otros señalaron que resulta incompatible que una persona vinculada al Estado utilice las redes sociales para ridiculizar características físicas de terceros.
El descargo de Ángel Bustos
Tras la repercusión, Bustos publicó un video en el que apuntó directamente contra el dirigente municipal. “Este es un video para todos los que se creyeron la foto con IA que subí ayer y al funcionario municipal que se dedica a defenestrar”, expresó.
Además, consideró que las publicaciones de Saúl se encontraban “al borde de la gordofobia” y cuestionó la actitud de quienes ocupan espacios cercanos al poder político.
“Le doy un consejo al intendente: que tenga cuidado con la gente de la que se rodea porque lo perjudica. Parece que es la única forma que tienen para atacar”, afirmó.
Más burlas ante las críticas
Lejos de bajar el tono, y mientras los cuestionamientos crecían, Saúl volvió a expresarse en redes sociales con una frase que fue interpretada como una nueva ironía hacia quienes lo cuestionaban: “Tengo miedo. Mucha violencia aquí”, escribió.
La situación reabrió el debate sobre los límites del discurso público y la responsabilidad de quienes mantienen vínculos con la gestión estatal. Aunque el episodio se originó en una discusión de redes sociales, las críticas apuntan a una cuestión más profunda: la naturalización de comentarios que toman características físicas como objeto de burla y que, cuando provienen de personas cercanas al poder político, adquieren una dimensión pública diferente.
