Una investigación de la profesora Judith Romero recupera los vínculos entre el Libertador, Facundo Quiroga y los hombres de Los Llanos que aportaron recursos y hombres al Ejército de los Andes.

La historia de la independencia argentina suele concentrarse en los grandes escenarios y protagonistas, pero detrás de la gesta sanmartiniana existió también una red de hombres y recursos provenientes de las provincias del interior. En ese entramado, Los Llanos de La Rioja tuvieron un papel que merece ser recuperado, según una investigación realizada por la profesora Judith Romero.

Profesora Judith Romero

El trabajo reconstruye los vínculos entre José de San Martín, Juan Facundo Quiroga y Paulino Orihuela, un hombre nacido en Atiles que terminó acompañando al Ejército Libertador durante la campaña de Chile y Perú.

El primer encuentro entre San Martín y Facundo Quiroga

Uno de los episodios destacados por la investigación se remonta a 1812, cuando Facundo Quiroga tenía 24 años. Su padre, José Prudencio Quiroga, había decidido castigarlo enviándolo a incorporarse al contingente que el coronel Manuel Corvalán reclutaba en Mendoza para el ejército patriota.

Quiroga partió hacia Buenos Aires junto con los reclutas. Allí fue destinado al Regimiento de Granaderos a Caballo que comenzaba a instruirse en el Retiro bajo las órdenes de José de San Martín.

La permanencia de Facundo fue breve. Su padre pidió a Corvalán que lo hiciera regresar a La Rioja y el joven fue dado de baja. Sin embargo, aquel paso por Buenos Aires significó, de acuerdo con la investigación, el primer contacto entre el futuro caudillo de Los Llanos y el Libertador.

La presencia de Quiroga en los Granaderos durante 1812 también aparece documentada en investigaciones históricas y en materiales de la Academia Nacional de la Historia.

Los Llanos y el abastecimiento del Ejército de los Andes

El vínculo no habría quedado solamente en aquel episodio. Desde Los Llanos, la familia Quiroga participaba en el sostenimiento de los ejércitos patriotas mediante el envío de ganado, caballos, mulas y otros recursos necesarios para la guerra de la independencia.

Una investigación de la Universidad Nacional de San Juan señala que, entre 1816 y 1818, Facundo Quiroga se desempeñó como jefe de milicias en San Antonio y tuvo responsabilidades en la organización de reclutas y en el envío de ganado y auxilios al Ejército Nacional.

En este contexto aparece una figura central de la investigación de Judith Romero: Paulino Orihuela.

Paulino Orihuela, el riojano que llegó hasta los Andes

Nacido en Atiles en 1778, Paulino Orihuela era un hombre de confianza de la familia Quiroga y se dedicaba, entre otras actividades, a conducir los arreos de ganado y mulas.

Según la investigación, desde Los Llanos llevaba animales hacia Tucumán para abastecer al Ejército del Norte comandado por Manuel Belgrano y, posteriormente, hacia Mendoza, donde San Martín organizaba el Ejército de los Andes.

La figura de Orihuela está documentada en diversas publicaciones históricas. Una investigación reproducida por El Revisionista señala su estrecha relación con los Quiroga y su participación en el traslado de ganado y mulas destinados a los ejércitos patriotas.

La importancia de estos aportes adquiere otra dimensión cuando se observa la magnitud de las distancias recorridas. Desde Los Llanos hasta Mendoza, los arreos podían demandar semanas de viaje a caballo, atravesando quebradas, llanuras y zonas áridas.

La Rioja no solamente aportaba hombres: también contribuía con animales, alimentos, pólvora, vinos, aguardiente y otros recursos indispensables para sostener la campaña.

De Atiles a Chile y Perú

El relato recuperado por Romero sostiene que San Martín conoció y valoró especialmente el trabajo de Paulino Orihuela. Finalmente, el hombre de Atiles terminó incorporándose a la campaña libertadora.

Orihuela habría acompañado al Ejército de los Andes durante el cruce de la Cordillera y posteriormente participó de las campañas de Chile y Perú.

Fuentes históricas y periodísticas coinciden en señalar que Orihuela acompañó a San Martín y que posteriormente regresó a Los Llanos con el grado de coronel otorgado por Antonio José de Sucre. También se registra su posterior participación política en La Rioja.

De esta manera, un hombre nacido en un pequeño pueblo de Los Llanos terminó formando parte de una de las mayores campañas militares de la historia americana.

La otra conexión: las seis rutas sanmartinianas

La investigación también pone el foco en un aspecto muchas veces olvidado: el Ejército de los Andes no cruzó la Cordillera por un único camino.

Rosario Vera Peñaloza estudió y difundió precisamente las seis rutas utilizadas durante la campaña. Su trabajo El paso de Los Andes por las seis rutas, publicado originalmente en 1936, fue concebido como un material destinado a explicar la estrategia diseñada por San Martín.

Entre esas rutas se encontraba el Paso de Come Caballos, vinculado al territorio riojano y a la estrategia de desplazamiento de las fuerzas patriotas.

Esto permite comprender que La Rioja no estuvo aislada de la campaña libertadora, sino integrada a una compleja red de circulación de hombres, animales, alimentos y pertrechos.

Un capítulo poco conocido de la historia riojana

La investigación de Judith Romero propone, en definitiva, mirar la historia de la independencia desde Los Llanos.

En ese territorio se cruzan las historias de San Martín, Facundo Quiroga y hombres como Paulino Orihuela. Quiroga tuvo un contacto temprano con San Martín en Buenos Aires y, años después, desde su territorio, participó del esfuerzo de abastecimiento de los ejércitos patriotas.

Orihuela, por su parte, representa al hombre anónimo del interior que dejó su tierra para acompañar una empresa continental y terminó recorriendo los caminos de la independencia.

El aporte de Los Llanos, entonces, no debería medirse solamente por las batallas libradas allí, sino también por los hombres, animales y recursos que salieron de esas tierras para sostener la campaña libertadora.

La historia de San Martín, vista desde esta perspectiva, también tiene una página riojana.

Fuente de la investigación: Prof. Judith Romero.
Material de referencia: El Revisionista y trabajo de Rosario Vera Peñaloza sobre las seis rutas del Cruce de los Andes.