“Mi hermana está en un cajón por tu culpa y vos disfrutando tu vida”, le gritó al abogado Adolfo Salcedo Álvarez, condenado por atropellar y matar a Liliana Albornoz mientras manejaba alcoholizado.

La indignación volvió a estallar en La Rioja. A más de una década de la muerte de Liliana “Pitu” Albornoz, su familia protagonizó un fuerte escrache público contra Adolfo Oscar Salcedo Álvarez, el abogado que fue condenado por atropellarla y matarla cuando conducía en estado de ebriedad.

El episodio ocurrió en las últimas horas cuando una de las hermanas de la víctima se cruzó con Salcedo Álvarez en la vía pública y no pudo contener el dolor acumulado durante años. Las imágenes y testimonios comenzaron a circular rápidamente en redes sociales.

“Mi hermana está en un cajón, culpa tuya, y vos disfrutando tu vida haciéndote el pobrecito”, le gritó la mujer frente al condenado. La situación fue subiendo de tono y continuó con durísimas recriminaciones hacia el hombre, a quien calificó de “caradura” y responsabilizó directamente por la tragedia que marcó para siempre a toda la familia.

El caso de Liliana Albornoz es uno de los siniestros viales más recordados y polémicos de la historia reciente de La Rioja. La joven murió el 9 de mayo de 2015 cuando circulaba en motocicleta por la avenida Ortiz de Ocampo, a la altura de la Rotonda de El Chacho. Según quedó acreditado en el juicio, fue embestida desde atrás por el automóvil conducido por Salcedo Álvarez, quien manejaba en avanzado estado de ebriedad.

Tras años de proceso judicial, el abogado fue condenado por homicidio culposo a cinco años de prisión efectiva. La fiscalía había sostenido durante el juicio que el conductor manejaba alcoholizado y que su conducta había provocado la muerte de la joven motociclista.

Sin embargo, para la familia de Albornoz, la condena nunca alcanzó para reparar el daño causado. Desde entonces han cuestionado reiteradamente beneficios judiciales otorgados al condenado, entre ellos la prisión domiciliaria que recibió por cuestiones de salud.

La polémica volvió a crecer porque familiares y allegados aseguran que Salcedo Álvarez actualmente se desempeña laboralmente dentro de ámbitos vinculados al sistema judicial riojano, una situación que genera profundo malestar entre quienes consideran que el responsable de una muerte causada por conducir alcoholizado no debería ocupar funciones relacionadas con la Justicia.

En redes sociales, el escrache abrió nuevamente el debate sobre la impunidad, los privilegios y el tratamiento que reciben quienes protagonizan hechos viales con consecuencias fatales. Numerosos usuarios expresaron solidaridad con la familia Albornoz y reclamaron que el caso no quede en el olvido.

Para los familiares de “Pitu”, el dolor sigue intacto. Mientras ellos visitan un cementerio para recordar a su ser querido, sostienen que quien fue condenado por la muerte de Liliana continúa desarrollando una vida normal.

El cruce callejero expuso una herida que, once años después, sigue abierta y que para la familia Albornoz aún está muy lejos de cicatrizar.