[REDACCIÓN EL FEDERAL] La exintendenta de La Rioja, Inés Brizuela y Doria, se pronunció públicamente luego del incidente ocurrido en el Colegio de Farmacéuticos, donde terminó demorada junto a su cliente en medio de un operativo policial que derivó en un escándalo institucional.
A través de sus redes sociales, la dirigente radical y abogada denunció haber sido detenida “por una orden verbal del fiscal de turno” mientras ejercía su labor profesional. “Como juré defender la Constitución. Y anoche, por hacer exactamente eso, terminé siendo detenida y llevada en un patrullero junto a mi cliente a la comisaría Primera”, expresó.
En su descargo, apuntó directamente contra el accionar judicial y lo vinculó con la interna que atraviesa la institución. “Un atropello y arbitrariedad manifiesta de la justicia dependiente del poder político de La Rioja, usado para impedir el normal desarrollo institucional”, sostuvo.
Además, aseguró que el episodio fue presenciado por decenas de profesionales: “Más de 80 matriculados fueron testigos del abuso de poder”, afirmó, y cerró con una crítica política: “Basta de usar el Estado para fines personales. Basta de perseguir al que piensa distinto”.
Qué pasó en el Colegio de Farmacéuticos
El episodio se produjo durante una asamblea atravesada por una fuerte disputa interna dentro del Colegio, en medio de denuncias cruzadas y cuestionamientos sobre la conducción de la entidad.
Según relató la propia Brizuela y Doria en declaraciones a Radio Fénix, su cliente, Jorge Bordón, fue detenido en el lugar y negó que haya existido una orden judicial previa que justificara el procedimiento. “No hay ninguna prohibición de acercamiento. Llamaron diciendo que se estaba violando una perimetral que no existía”, sostuvo.
En ese contexto, la abogada afirmó que ella también fue demorada mientras intervenía en la situación: “Me detuvieron en ejercicio de mi profesión”, remarcó, y volvió a cuestionar que la medida se haya basado en una supuesta orden verbal.
La otra versión: incumplimiento de una cautelar
Sin embargo, desde el otro sector del conflicto, la abogada Marcela Ortega, representante de la presidenta del Colegio, Silvia Brizuela, dio una versión completamente distinta.
Según explicó también en Radio Fénix, la detención de Bordón se produjo por el incumplimiento de una medida cautelar vigente que ordenaba el cese de conductas de hostigamiento en el marco de una denuncia por violencia de género.
“Una medida cautelar se cumple o se agrava”, sostuvo Ortega, quien aseguró que durante la asamblea se desoyeron reiteradas indicaciones policiales, lo que derivó en la intervención judicial y la detención por presunto desacato.
Un conflicto institucional en escalada
El trasfondo del episodio es una profunda crisis en el Colegio de Farmacéuticos, marcada por la existencia de convocatorias a asambleas paralelas, cuestionamientos estatutarios y una disputa abierta por la conducción.
En ese contexto, la Justicia provincial dictó una medida cautelar por 120 días para proteger a la presidenta de la entidad, ordenando el cese de actos de perturbación e intimidación, con advertencia de detención ante incumplimientos.
La situación escaló durante la asamblea del jueves por la noche, que terminó suspendida en medio de discusiones, intervención policial y detenciones, en un escenario que ahora suma un nuevo capítulo con las declaraciones públicas de Brizuela y Doria.
