Mientras funcionarios del Gobierno de La Rioja salieron a cuestionar la media sanción del proyecto que modifica el régimen de “Zona Fría”, la realidad muestra que serían relativamente pocas las familias riojanas directamente afectadas por la medida, debido a la escasa expansión histórica de la red de gas natural en el oeste provincial. En departamentos como Vinchina, General Lamadrid y Felipe Varela, miles de hogares todavía dependen de garrafas o sistemas alternativos, ya que sólo una mínima parte de la población cuenta con conexión domiciliaria al servicio.

La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción al proyecto impulsado por el Gobierno nacional para modificar el régimen de “Zona Fría”, una medida que podría dejar afuera a miles de usuarios del interior argentino que actualmente reciben descuentos en las tarifas de gas.

En el caso de La Rioja, los departamentos afectados son:

  • Vinchina
  • General Lamadrid
  • Coronel Felipe Varela

Estas regiones del oeste provincial habían sido incorporadas al régimen en 2021 debido a sus bajas temperaturas invernales y las condiciones climáticas extremas de zonas cordilleranas y precordilleranas.

El proyecto aprobado en Diputados propone restringir nuevamente el beneficio solamente a la Patagonia, Malargüe y sectores de la Puna, dejando afuera a numerosas localidades del interior del país. La iniciativa obtuvo 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones, y ahora deberá ser debatida en el Senado.

Pero detrás de la discusión política aparece una realidad todavía más profunda: en gran parte del oeste riojano ni siquiera existe una red de gas natural desarrollada.

Actualmente, toda la provincia de La Rioja tiene apenas alrededor de 14.600 usuarios conectados al servicio de gas natural, y menos de 2.000 pertenecen al interior provincial. Esto significa que el 98% de familias continúan dependiendo de garrafas o sistemas alternativos mucho más costosos para calefaccionarse y cocinar.

En departamentos como Villa Unión, principal ciudad del oeste riojano, las estimaciones indican que existirían entre 400 y 700 conexiones domiciliarias. En tanto, en Villa Castelli y Vinchina la cantidad sería todavía menor, con apenas algunas decenas de hogares conectados.

De igual forma, la iniciativa establece que los usuarios de las zonas incorporadas en 2021 —como sectores de La Rioja, Mendoza, San Juan y otras provincias— deberán estar inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) para mantener el beneficio de escuentos en la tarifa.

Todas las familias riojanas, alcanzadas por la “Zona Fría” podrán seguir con las mismas tarifas, y deberán estar inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF)

La situación expone décadas de escasa inversión estatal en infraestructura energética en el interior profundo de La Rioja. Mientras se discute quitar subsidios a regiones frías, miles de familias del oeste provincial ni siquiera tienen acceso a una red de gas natural estable, moderna y extendida.

Vecinos y referentes de la zona vienen reclamando desde hace años obras estructurales para ampliar los gasoductos y garantizar igualdad de acceso a servicios básicos. Sin embargo, la realidad muestra que el desarrollo quedó concentrado casi exclusivamente en la Capital riojana, dejando relegados a departamentos cordilleranos donde las temperaturas invernales suelen descender bajo cero.

El debate por “Zona Fría” vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cómo puede discutirse la eliminación de beneficios energéticos en regiones donde el Estado nunca terminó de garantizar el acceso pleno al gas natural?