El accidente protagonizado por el ex diputado riojano Jorge “Picudo” Carrizo en pleno centro de la Capital sigue generando repercusiones. A las críticas por el siniestro, la negativa a realizarse el test de alcoholemia y la posterior multa aplicada por las autoridades, se sumó en las últimas horas un detalle que no pasó desapercibido para los usuarios de las redes sociales: en algunas fotografías tomadas en el lugar del hecho se observa al ex legislador utilizando ojotas.

Las imágenes rápidamente alimentaron el debate entre los riojanos, muchos de los cuales cuestionaron la falta de responsabilidad al volante y se preguntaron si conducir con ese tipo de calzado constituye una infracción.

La respuesta depende de la provincia. En La Rioja no existe una normativa específica que prohíba manejar vehículos usando ojotas, por lo que ningún conductor puede ser sancionado únicamente por esa situación. Sin embargo, especialistas en seguridad vial coinciden en que se trata de una práctica riesgosa, ya que el calzado puede deslizarse, engancharse en los pedales o dificultar una maniobra de emergencia.

La situación es completamente distinta en Mendoza. La provincia cuyana es la única jurisdicción del país que prohíbe expresamente conducir con ojotas, sandalias abiertas o cualquier calzado que no garantice un adecuado control de los pedales. La medida fue incorporada a la reglamentación de la Ley Provincial de Seguridad Vial y prevé multas para quienes incumplan la norma. Las multas pueden llegar a más de $42.000.

Según la legislación mendocina, el conductor debe utilizar un calzado apropiado, con buena sujeción y características que permitan un control seguro del vehículo. Las ojotas quedaron expresamente alcanzadas por la prohibición debido al riesgo que representan para la conducción.

Aunque en La Rioja no existe una sanción específica, el episodio volvió a poner sobre la mesa el debate sobre las conductas de quienes ocupan cargos públicos o han ejercido funciones de representación política. Para muchos usuarios de redes sociales, la imagen de Carrizo en ojotas terminó convirtiéndose en otro símbolo de la polémica que rodea al accidente.

Mientras la discusión continúa, el caso deja una conclusión llamativa: una conducta permitida en La Rioja podría haber significado una multa inmediata si el mismo hecho hubiese ocurrido apenas unos cientos de kilómetros más al oeste, cruzando el límite provincial hacia Mendoza.