Un conductor con tres veces el límite permitido de alcohol en sangre protagonizó una peligrosa persecución policial durante la mañana de este domingo en la ciudad de La Rioja, luego de intentar escapar de los efectivos que habían sido alertados sobre una camioneta detenida en plena avenida, obstaculizando el tránsito.
El conductor fue identificado como Gastón Gustavo Porras, de 36 años. Funcionario en la Secretaría de Justicia que depende del Ministerio de Justicia, a cargo de Karina Becerra, y ligado en actividades en la Secretaría de Agricultura de Ernesto “Harry” Pérez.
El hecho ocurrió alrededor de las 7:20 de la mañana, cuando personal policial fue comisionado a la intersección de avenida Ramírez de Velasco y avenida Cabo Primero Rodríguez, donde una camioneta Volkswagen Amarok gris permanecía detenida sobre la calzada, generando inconvenientes para la circulación vehicular. Todo según el reporte policial.
Al arribar al lugar, los efectivos constataron que el conductor se encontraba aparentemente dormido dentro del vehículo. Sin embargo, cuando intentaron entrevistarlo, el hombre reaccionó de manera inesperada: puso en marcha la camioneta y emprendió la fuga a gran velocidad.
Durante la maniobra de escape, el conductor impactó contra una unidad policial, provocando daños en una de las ópticas traseras del móvil. A partir de ese momento se inició una persecución que se extendió por distintos sectores de la ciudad hasta que finalmente fue interceptado y demorado en la intersección de avenida Ramírez de Velasco y calle Andorra, en el barrio San Vicente.
El conductor fue identificado como Gastón Gustavo Porras, de 36 años. Funcionario en la Secretaría de Justicia de La Rioja, a cargo de Karina Becerra, y ligado en actividades en la Secretaría de Agricultura de Ernesto “Harry” Pérez.
En el lugar intervino personal de la Dirección General de Control de Tránsito y Seguridad Vial, que le practicó el correspondiente test de alcoholemia.
El resultado fue contundente: 1,87 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra muy superior al límite permitido y considerada de alto riesgo para la conducción.
Posteriormente, tomó intervención personal de Sumarios Judiciales, que consultó el caso con la fiscal de turno. Tras evaluar las circunstancias, se determinó que el hecho no configuraba un delito penal, por lo que se dispuso su tramitación como una causa contravencional.
La camioneta quedó secuestrada y fue trasladada a dependencias de Tránsito y Seguridad Vial. Según el informe policial, el conductor también manifestó que no deseaba ser examinado por el médico policial y posteriormente se retiró del lugar una vez cumplidas las actuaciones correspondientes.
El episodio generó preocupación debido al riesgo que representó para otros conductores y para el propio personal policial, especialmente por la elevada graduación alcohólica detectada y la colisión registrada durante la fuga.
